Discusiones Según el Aborto y Su Legalidad

Para comenzar este ensayo definamos el aborto, la Organización Mundial para la salud define el aborto como “la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no es viable fuera del vientre materno”. De igual manera la OMS define el aborto peligroso como “una intervención destinada a la interrupción del embarazo practicada por personas que carecen de preparación necesaria en un entorno que no reúne las condiciones médicas mínimas de seguridad”. (Ganatra, B. et al.)

Veamos el aborto desde un contexto global, la Organización Mundial de la Salud revela que se practican alrededor de 50 millones de abortos al año de los cuales 20 millones, aproximadamente, son ilegales, los cuales por su baja salubridad y condiciones de riesgo llevan a la muerte de 78,000 mujeres al año. La OMS también da a conocer un dato curioso, a pesar de las diferencias radicales en la legislación del aborto en los diferentes países las tasas de aborto se mantienen similares entre estos países, siendo de 34 a 39 abortos por cada 1000 embarazos tanto en los países en los que el aborto es legal como en los países en los que es ilegal.

Las principales discusiones, éticamente hablando, que surgen cuando se discute acerca del aborto son el inicio de la vida humana; el derecho de las mujeres de controlar sus cuerpos y las responsabilidades del estado de interferir o no. Diversas fuentes como la Dra. Sagot revelan que el concepto de vida no es único, eterno ni universal y que varía dependiendo de la época y de la cultura. Sagot manifiesta que la comunidad científica comparte este pensamiento pues no se ha logrado unificar una visión acerca de cuando inicia la vida humana, unos dicen que la vida comienza cuando el feto puede moverse en el útero, otros piensan que la vida inicia con la formación del sistema nervioso, con el primer latido, cuando puede sobrevivir independientemente del cuerpo de la madre, entre otros. Cuando en realidad la cuestión de la legalidad o ilegalidad del aborto no debe ser una discusión sobre el momento en el que empieza la vida, como quieren hacer ver los antiabortistas, la legalidad del aborto es una cuestión de salud pública y sobre el derecho de la mujer de llevar una vida libre de violencia.

Desmintamos ahora, con base científica, basándonos en la revista Scielo, los mitos acerca del aborto. La mayoría, si no es que todas, las personas que se oponen a la despenalización del aborto se basan en mitos creados por ideas pseudocientíficas y otros creados para provocar miedo entre las mujeres. De estos mitos destacan los siguientes, el Trauma posaborto; la Sociedad Americana de Psicología realizó un estudio publicado en el año 2000 en el que se dio a conocer que el 72% de las mujeres que se habían realizado un aborto están contentas y satisfechas con su decisión, la mayoría de las mujeres testificaron que de todos los sentimientos que tuvieron después de terminar su embarazo el que prevalecía era el alivio. El estudio también reflejo que las mujeres que tuvieron problemas después del aborto tenían historia previa de depresión. El segundo mito es el de las complicaciones en futuros embarazos, se realizó un estudio en 21 países y se demostró que el aborto inducido seguro no representa ningún riesgo para la mortalidad infantil, la infertilidad, el embarazo ectópico o sobre el bajo peso al nacer. El tercer mito es el del cáncer de mama que ha tratado de infringir temor sobre las mujeres, pero The New England Journal of Medicine realizó un estudio exhaustivo y llegó a la conclusión de que “los abortos inducidos no tienen efecto sobre el riesgo de cáncer de mama”. El último mito y desde mi punto de vista el más absurdo es el de los peligros médicos del aborto seguro, en 1999 se realizó un estudio en el que se concluyó que las muertes asociadas a aborto seguro son muy poco comunes, este estudio realizó la comparación entre el riesgo de un aborto seguro y el riesgo de una inyección de penicilina afirmando que la muerte por penicilina era más probable que la muerte por un aborto seguro.

Viendo ahora el aborto desde el punto de vista de millones de mujeres alrededor del mundo la penalización del aborto, que obliga a muchas mujeres a llevar a término su embarazo las expone a consecuencias negativas tanto sociales como económicas, imponiéndoles la maternidad, cuando la mayoría de estas mujeres no tienen recursos económicos para mantener a un hijo, o la madurez psicológica o emocional que se necesita para ser madre. Esto suele concluir en una mujer desesperada que recurre a medidas insalubres para la práctica del aborto, en lugares inseguros y por personal incapacitado, que de más está decir conlleva riesgos enormes para su salud y para su vida. Estos riesgos y medidas desesperadas podrían evitarse si la mujer tuviera la posibilidad de asistir a una clínica con medidas de seguridad aptas y personal capacitado.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) expone 10 razones principales para legalizar el aborto temprano; la penalización del aborto no disuade a las mujeres de realizarlo y las lleva a buscar terminar su embarazo por medios no apropiados y que ponen en riesgo su vida, la penalización del aborto afecta, restringe y viola los derechos humanos fundamentales de niñas, adolescentes y mujeres; aumenta la mortalidad materna y el deterioro de salud de las mujeres por los abortos inseguros; impacta negativamente en el acceso a los abortos legales; la imposibilidad de tener un aborto seguro provoca muertes por causas indirectas; la penalización del aborto tiene impacto diferenciado en mujeres pobres y jóvenes; exponiéndolas a tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como también violencia institucional; la penalización le abre las puertas a un mercado millonario y clandestino que se lucra con la autonomía de las mujeres mientras que pone en riesgo su salud y su vida y por último la penalización del aborto va en contra de una sociedad igualitaria.

Como se ha visto a lo largo de la historia la legalidad o ilegalidad del aborto no detendrá a las mujeres en la interrupción de embarazos y la pregunta que se debe hacer no es si abortar esta bien o mal, si es pecado o no es pecado, si no debe ser ¿en que condiciones se realizará el aborto? ¿Será de manera insegura, en condiciones peligrosas y humillantes que ponen en riesgo la vida de la madre? O ¿Será de manera segura, con medidas saludables, por medio de profesionales especializados? Diversos estudios realizados en los Estados Unidos han demostrado que después de la despenalización del aborto se eliminó el aborto como causa de mortalidad materna. Estudios realizados en Rumania demostraron que en los años 80 cuando el aborto era ilegal, registraron las cifras más altas de toda Europa en mortalidad materna (159 muertes por cada 100,000 nacimientos vivos). Un año después, con la legalización del aborto, el número de mortalidad materna disminuyó a 83 muertes por 100,000 nacimientos vivos. ¡Sí, 76 muertes menos en un año! No queda duda alguna de que en los lugares donde el aborto es ilegal las complicaciones y mortalidad por abortos inseguros son altas, comparando con los lugares donde el aborto es legal y seguro. También es importante recalcar que el 20% de las mujeres que abortan son adolescentes menores de 15 años, para las cuales un embarazo puede poner su vida en riesgo, teniendo una tasa de complicaciones tres veces más alta. Entre las complicaciones destacan toxemia, anemia, hemorragias y labor de parto prolongada, todo esto implica problemas médicos graves.

Hablemos ahora un poco acerca de la historia del aborto y su legalización en el mundo. La Unión Soviética fue el primer país en legalizar el aborto el 10 de noviembre de 1920. Todo comenzó con la legislación sobre los Decretos del matrimonio civil y el divorcio en 1917, así como también el Código de Leyes del estado civil y relaciones domésticas en 1918. Estas legislaciones fueron implantadas por lo bolcheviques quienes buscaban liberar a la mujer e igualar sus derechos, estableciendo de igual manera la protección legal a la mujer trabajadora y el Derecho sobre la jornada laboral en el que, entre otras medidas, se le otorgó a la mujer el derecho de licencia por maternidad.

Sin embargo, en 1913, antes de la toma de poder por los bolcheviques, la Sociedad Médica de Omsk formuló una propuesta en la que el aborto no debería considerarse un delito penal, ni para las mujeres ni para los médicos que lo realizaran. La legislación mencionada anteriormente fue adoptada por el gobierno bolchevique, legalizando el aborto y estableciendo su práctica gratuita en los hospitales. Junto con esta legislación, se acentuó la necesidad de crear instituciones u hogares para madres jóvenes y sus infantes en los que podrían residir antes del parto y después de este, con el fin de incentivar a las mujeres a continuar con el embarazo. Diferentes fuentes y archivos reflejan que para 1927 sólo el 24% de los abortos eran practicados fuera de los hospitales, disminuyendo significativamente la realización de abortos clandestinos y la muerte de mujeres asociadas. En 1924 se legalizó el control de la natalidad y la anticoncepción como alternativas al aborto.

A mediados de los años 30´s la Unión Soviética, queriendo aumentar la tasa de natalidad prohibió el aborto y las estadísticas reflejan que la natalidad se mantuvo estancada y la mortalidad de las mujeres embarazadas aumentó. A finales de 1938 se legalizó nuevamente el aborto en la Unión Soviética e inmediatamente se vio la disminución de la mortalidad de mujeres embarazadas, alcanzando las mínimas cifras de la Unión Soviética y de la Rusia actual en mortalidad de mujeres embarazadas.

Hablemos del México actual, donde se estima que hay aproximadamente 4.200.000 embarazos por año de los cuales sólo 60% llegan a término y el 40% restante (aproximadamente 1,680,000 embarazos) acaba en aborto, tanto espontáneo como inducido. Después de la legalización del aborto en el DF se registraron, en un período de 4 años (2007-2011), 67,200 abortos inducidos, que comparado con la cifra anterior es una disminución bastante marcada del número de abortos. Estos registros también muestran que la reincidencia de la realización de aborto legales fue menor al 1%.

Teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, podemos concluir que la penalización del aborto no detendrá a las mujeres en la interrupción del embarazo, sino más bien las llevará a buscar otras medidas, inseguras, en las que su salud y su vida será perjudicada. Este es un punto importante por lo que quiero reiterar que los riesgos de salud y sobre la vida, así como la penalización legal y desmoralización social caen única y exclusivamente sobre la mujer que realiza el aborto e inclusive en muchas mujeres que, por no tener acceso a un aborto seguro, deciden llevar a cabo su embarazo, lo que también puede tener consecuencias sobre su salud y su vida. Con la penalización del aborto se está tomando la maternidad como una obligación biológica hacia la mujer y no como una decisión voluntaria, se discrimina a las mujeres por condiciones económicas, en muchos casos se ignoran sus necesidades y se violan los derechos de las mujeres tales como el derecho a la salud, a la maternidad libre y voluntaria, entre otros. Digo que se discriminan a las mujeres pues en muchos países un grupo poderoso, que curiosamente la mayoría de las veces está formada por hombres, le imponen al resto sus creencias morales y religiosas, impidiendo la libertad de elección y la diversidad y fomentando un entorno de intolerancia que en muchos casos llega al fanatismo. Paradójicamente los mismos que quieren mantener el aborto ilegal, son aquellas personas que se pronuncian en contra de las leyes de igualdad de género y las leyes que sancionan los delitos de violencia contra las mujeres.

Algo que aún no he visto en las discusiones sobre la legalidad y que me parece curioso es que despenalizar el aborto no reduce las libertades individuales sino mas bien las aumenta, pues la mujer podrá decidir si abortar o no. Lo que significaría que si una mujer decide abortar puede hacerlo sin poner en peligro su vida y la mujer que decide no abortar, no lo hace, es completamente su decisión. Pero el aborto ilegal si es una violación inaceptable de las libertades individuales: obliga a las mujeres a seguir adelante con el embarazo, sin importar si lo desea o no o si puede poner en riesgo su vida o su integridad física y moral. Es decir, quien abogue por las libertades individuales debe asimismo abogar por la despenalización del aborto. La decisión de abortar o no debe ser individual y personal, una decisión que cada mujer pueda tomar. 

17 August 2021
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