Estado De Salud En La Población Hondureña

La administración en el sector de salud y social del país llega a ser muy limitada en cuanto a funciones y los efectos benéficos de la misma, sin que las evoluciones hacia la mejoría sean muy evidentes del todo, existiendo aun la inequidad en la prestación de servicios de salud poblacional, la constante manifestación de enfermedades infecciosas de transmisión muy elevada y enfermedades del tipo no transmisibles, sin mencionar el uso instrumentos de análisis obsoletos y de baja calidad, haciendo que la veracidad de los datos y registros obstruyan la circulación de información confiable. Todo eso aporta a que la población no posea el derecho humano a la salud completamente y este lejos de un programa de salud con políticas apropiadas, que actúe según las condiciones de vida de los distintos sectores del país y que asegure el bienestar y la vigilancia epidemiológica.

La mayoría de la problemática en salud no existiría si no participaran factores sociales, sanitarios o ambientales que la impulsaran y en cuanto a las enfermedades infectocontagiosas, estas se ven aumentadas por el bajo acceso a un saneamiento básico. En el 2015 se reportaron 44,834 casos de dengue en el país (OPS/OMS, 2016), con una incidencia del 0.49% por 100,000 habitantes de entre 5 – 14 años de edad, resultando el 0.47% de las muertes totales para ese periodo y en 2017 tuvo incrementos ya que la incidencia aumento a 0.51% y las muertes totales a 0.55%. La tuberculosis continúa siendo una amenaza enlazada a las condiciones de vida y para las poblaciones en riesgo (privados de libertad y personas con VIH), en 2015, la tasa reportada por TB fue de 32 por 100,000 habitantes (OPS/OMS, 2016), con un 48.75% de los casos prevalentes teniendo una disminución de 47.33% en el 2017 en edades de 50-69 años de edad.

En cuanto a las enfermedades no transmisibles, la diabetes mellitus siempre se ha considerado como una epidemia global debido a su alta prevalencia. En el 2016 la prevalencia nacional fue de 7.2% para ambos sexos. Es considerada la segunda causa de muerte en la población total contando con un 3.83% de las muertes totales por 100,000 habitantes de edades entre 50 – 69 en ese mismo año y aumentando en 4.45% en mujeres. Un mal control de la glucosa en sangre conlleva a un deterioro en la calidad de vida, así mismo contribuye al riesgo de padecer ataques cerebro vasculares y al corazón. En el 2017 la cardiopatía isquémica contaba con el 26.7% de las muertes totales y los derrames cerebrales con el 10.5% por 100,000 de habitantes con 70+ años ( Institute for Health Metrics and Evaluation, 2017). Abordando a la población más joven, a la presencia de grupos criminales y al aumento constante de la violencia y asesinatos en Honduras, en el 2014, 60 por cada 100,000 habitantes murieron por homicidio, en 2017, 23.59% de muertes totales corresponden a la violencia física por arma de fuego, 9.6% por arma blanca y 7.09% por otro tipo de violencia física en personas de 10-24 años para ambos sexos, convirtiéndola en la primera causa de muerte en este grupo especialmente para los hombres. Respecto a la población infantil, en los menores de un año, los datos del 2017 muestran que las muertes se deben a trastornos perinatales que se atribuyen a 20.21% nacimiento prematuro, 11.59% por encefalopatía neonatal debido a asfixia y trauma de nacimiento y 5.29% a otros desordenes neonatales por cada 100mil neonatos, estos decesos constituyen el 18.6% de la población total siendo la causa de muerte número uno de la misma. En los niños de entre 1 – 4 años las causas de mortalidad se les asignan a las enfermedades respiratorias con una incidencia del 38.53% y a las diarreicas ligadas a infecciones gastrointestinales con 37.03% de nuevos casos por 100,000 individuos.

Para concluir recalcar que, la epidemiología hondureña se encuentra en una especie de transformación, sigue habiendo completa necesidad en cuanto a una mejora del sistema de información y administración de salud, a fin de poseer más datos que incluyan causas, variables y distintos factores que intervengan en el proceso de salud-enfermedad según las condiciones de cada grupo del país, en especial de los que se encuentran en riesgo, con el propósito de replantear y sobre todo cumplir los objetivos, planes y estrategias nacionales que se adapten a dichas poblaciones y que se logren disminuir las tasas de mortalidad y fatalidades en el país. 

22 October 2021
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