Los Tipos De Lesiones Deportivas En Las Costillas

Sufrir lesiones deportivas en las costillas puede dejar fuera de actividad a un atleta. Aunque son huesos finos a los que no prestamos atención, se encargan de proteger órganos de suma importancia, como los pulmones y el corazón.

Un trauma torácico con la suficiente potencia deriva en daños internos peligrosos. Se puede perforar la pleura o afectar algunos de los nervios que corren en los espacios intercostales. La recuperación es lenta y requiere un reposo estricto. Descubre más en esta lectura.

¿Cómo son las costillas?

Las costillas son huesos que forman parte de la pared del tórax. Además de proteger los órganos que se ubican debajo, como el corazón y los pulmones, participan en la dinámica respiratoria gracias a los músculos intercostales y al diafragma.

Sin la movilidad costal y su capacidad de expansión, sería imposible aumentar el volumen de aire que ingresa ante una actividad que nos exige más. Al mismo tiempo, tampoco nos resultaría fácil incrementar el aporte de oxígeno para abastecer el metabolismo de las células en los ejercicios aeróbicos.

Las costillas son 24, organizadas en 12 pares, a cada lado del tórax. Se conectan en el centro por un cartílago que llega hasta el hueso esternón; esa superficie dura en la mitad del pecho. Los últimos dos pares costales se denominan flotantes, ya que no poseen esa unión con el resto. Aunque más pequeños, son huesos que participan en la cobertura del polo superior de los riñones.

Entre las costillas hay un espacio que lleva estructuras importantes. Un manojo de arterias, venas y nervios corren entre los músculos intercostales para irrigar e inervar gran parte del cuerpo.

Dos lesiones deportivas en las costillas

Como bien adelantamos, hay dos lesiones deportivas principales que se refieren a las costillas. Una de ellas es la fractura, que puede afectar a un solo hueso o varios. Por otro lado tenemos la contusión, que resulta en una mezcla inflamatoria entre el tejido óseo y el muscular.

Fracturas de costillas

Las fracturas en las costillas son pérdidas de la continuidad del hueso en estas estructuras anatómicas. La causa principal es el trauma originado por un agente externo, como puede ser un golpe en el boxeo o una caída desde una bicicleta.

En la comunidad médica se discute la diferencia entre fisura y fractura. En realidad, si existe lo que se llama fisura, se debe considerar que hay una fractura, en realidad, ya que el hueso ha perdido la continuidad que une una parte con la otra. A los fines prácticos, el tratamiento es prácticamente el mismo.

No siempre esta lesión deportiva es puntual. A veces nos encontramos con un estallido del hueso o roturas múltiples y pequeñas que se combinan, aumentando el riesgo de que fragmentos óseos se incrusten en los órganos que están debajo. Las complicaciones derivadas de la fractura costal pueden revestir especial gravedad:

Perforaciones: la costilla fracturada puede perforar una arteria grande o el pulmón. Cuando la pleura, que es la capa que recubre el tejido pulmonar, se abre y se desgarra, el aire que ingresa forma el cuadro clínico del neumotórax, el cual constituye una urgencia médica.

Desgarros: esta es una complicación, sobre todo, de las costillas flotantes. Sus fracturas hacia dentro del organismo desgarran el hígado o los riñones. La hemorragia generada por estos órganos puede resultar abundante, conduciendo a una peritonitis por la acumulación de líquido dentro de la cavidad abdominal.

Contusión costal

Si no ocurre una fractura como lesión deportiva en la costilla, puede que el traumatismo acarree una contusión. En este caso, la zona se inflama y se forman hematomas por la rotura de arterias y venas. La piel se sobreeleva a causa de ello y el tacto es doloroso.

La piel transitará los colores evolutivos del hematoma y eso será indicativo del proceso curativo. Del mismo modo, con el reposo, la lesión tenderá a reducir el dolor y la impotencia funcional. Es habitual que al inicio el atleta no pueda respirar con normalidad y que le cueste movilizar el miembro superior del lado afectado.

La curación es lenta. Se calcula en más de un mes la cicatrización, siempre y cuando se respete el reposo indicado y no se realicen esfuerzos desmedidos en ese tiempo. Una posibilidad es el vendaje ajustado para acelerar el proceso. También se puede ayudar con frío local y, en caso de ser prescritos por un médico, tomar analgésicos y antiinflamatorios.

Practicar reeducación de la respiración es un abordaje que cada vez cobra más importancia en la fisioterapia de estas lesiones deportivas de las costillas. El profesional enseña al atleta algunos ejercicios que mejoran la dinámica respiratoria y que le ayudan a sobrellevar la limitación funcional del inicio.

El reposo es el principal aliado para las lesiones deportivas en las costillas

Es fundamental guardar reposo ante las lesiones deportivas en las costillas. Dentro de los tratamientos, el más efectivo es la detención del movimiento para facilitar la curación. De todas maneras, esto debe acompañarse de un abordaje médico que diagnostique el daño en su extensión.

Para ello se emplean radiografías y tomografías computadas. Si es necesario, se recetarán medicamentos y se indicarán sesiones d fisioterapia. Por ello, si has sufrido un trauma en tu práctica deportiva y tienes dolor torácico, no demores la consultac

16 July 2021
close
Tu email

Haciendo clic en “Enviar”, estás de acuerdo con nuestros Términos de Servicio y  Estatutos de Privacidad. Te enviaremos ocasionalmente emails relacionados con tu cuenta.

close thanks-icon
¡Gracias!

Su muestra de ensayo ha sido enviada.

Ordenar ahora

Utilizamos cookies para brindarte la mejor experiencia posible. Al continuar, asumiremos que estás de acuerdo con nuestra política de cookies.