La Sordera Hace Referencia A Una Patología

Introducción

La sordera hace referencia a una patología que no permite un correcto funcionamiento del sistema sensorial auditivo, disminuyendo de este modo la capacidad auditiva del individuo y, por tanto, dificultando la comunicación de aquellas personas que padecen de esta disfunción. Debemos recordar que cuando nos referimos a una persona sorda no queremos decir que esta no pueda oír ni hablar, ni por tanto comunicarse, pues este pensamiento sería un error. Existen diferentes tipos de sordera (diferenciadas por sus etiologías y grados). 

Desarrollo

En principio, vamos a diferenciar dos conceptos: individuo sordo e individuo hipoacúsico. La persona sorda no puede comprender auditivamente las palabras, mientras que la persona hipoacúsica si puede hacerlo levemente, ya que posee un mínimo residuo auditivo. Además, la pérdida de audición se puede deber a factores genéticos o de origen ambiental.

Tipos de sordera.

Según el periodo de aparición

  • Prelocutiva Aparece antes del desarrollo del lenguaje (antes de los 3 años).
  • Postlocutiva Cuando ya se tiene un uso normal del lenguaje (a partir de los 3 años).

 

Localización en el sistema auditivo

  • S. Transmisora El problema se encuentra en el oído medio y externo que dificulta la recepción del sonido.
  • S. Neuronal y sensorial El problema se encuentra en el oído interno o la conexión nerviosa, por lo que no se puede transmitir la señal acústica y nerviosa al cerebro.
  • S. combinada Combinación de los dos tipos anteriores.
  • Nivel de sordera Audición normal El oído percibe frecuencias no superiores a los 20 db (tonos de las personas).
  • Hipoacusia leve Pérdida de audición entre los 20-40 dB.
  • H. moderada Pérdida de audición entre los 40-70 dB.
  • H. grave Pérdida de audición entre los 70-90 dB.
  • H. muy grave Pérdida de audición superior a 90 dB.
  • Sordera total Pérdida de audición superior a 100-120 dB. (Ausencia completa de la capacidad auditiva).

 

Tabla de elaborada partir en los apuntes del curso Lenguaje de Signos (Universidad de Nebrija).

Cuando hablamos de educación dirigida a personas sordas (y sordociegas, ya que se engloban habitualmente en el mismo bloque), se tienen en cuenta los diferentes enfoques educativos, así como las diferentes estrategias, metodologías y recursos utilizados, para llevar a cabo un proceso de enseñanza-aprendizaje correcto con estos individuos. Además, no podemos olvidar el papel de la familia en relación con el alumnado sujeto a esta patología, pues tendrá vital importancia para el desarrollo y la integración del alumno o alumna en el centro y su contexto social.

Siguiendo Agurto Calderón, encontramos numerosas concepciones y puntos de vista desde los que se puede enfocar la educación para sordos. Esta autora hace un recorrido de estas diferentes concepciones a lo largo del tiempo, desde que se consideraba a las personas sordas como seres anormales (característica desahuciarte) hasta su completa integración en el sistema educativo actual.

En un principio se consideraba a las personas sordas como seres anormales y enfermos cuyo intelecto carecía de importancia, esto es lo que conocemos como característica desahuciarte. Tras esto, encontramos la sordera como característica limitante en la educación. En este caso se considera a las personas como discapacitadas y se cree que pueden recibir educación, pero únicamente para que consigan comunicarse oralmente, sobre protegiendo a este colectivo y no integrándolo, si no, segregándolo, y centrándose en ese tipo de aprendizaje.

También hay otra forma de considerar la sordera en educación, que todavía se lleva a cabo actualmente (en centros especializados), y es la sordera como característica sociocultural. En esta concepción ya se considera a las personas sordas como un grupo social con sus propias características, lengua y cultura. Se les admite como una comunidad en sí misma, donde las personas con problemas auditivos tienen su propia identidad. Dentro de esta concepción, la educación se centra en su lengua nativa pero a través del aprendizaje del lenguaje de signos y comunicación entre los propios miembros de la comunidad sorda.

Actualmente, existen otras formas de educación que se basan en la integración de estos alumnos y estas personas dentro del ámbito educativo general. Por un lado, encontramos su integración parcial, en aulas especializadas de colegios e institutos que tienen un número de alumnos con este tipo de diversidad suficientes como para formar un grupo-aula en sí mismo. Estos alumnos compartirán asignaturas comunes con el resto de sus compañeros y tendrán otras asignaturas en las que solo se encontrará en el aula este grupo reducido de alumnos. 

Conclusión

En otros centros, también se trabaja con este mismo sistema, pero con aulas abiertas, donde se agrupan alumnos con diferentes tipos de diversidades funcionales. Y, por último, encontramos la integración total, en centros donde estos alumnos no son suficientes para formar un grupo separado, y se encuentran en un aula usual en todas las asignaturas. Es aquí donde los alumnos tienen el mayor contacto e integración con la sociedad que les rodea.

Este trabajo está pensado para llevarlo a cabo en un instituto donde existe un grupo especializado de alumnos con diversidad funcional auditiva, que tienen clases comunes en las asignaturas troncales y clases de grupo reducido en los horarios del resto de asignaturas. 

22 October 2021
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