Muerte Perinatal: una Pesadilla Parental

Introducción

El nacimiento de un hijo es un acontecimiento especial, cargado de emociones y sentimientos, sin embargo, no todos los embarazos terminan como se esperaba. Estas expectativas se ven truncadas con la muerte, que desestabiliza la estructura familiar y desencadena un proceso de duelo doloroso para los padres 

Según considera la Organización Mundial de la Salud (OMS), la muerte perinatal es la que ocurre en el tiempo que transcurre desde la semana 22 de gestación hasta la primera semana de vida. Aunque es un periodo variable, ya que en España se considera que empieza en la semana 28 de gestación, y otros autores consideran que puede durar hasta el primer mes de vida.

En la práctica asistencial este periodo de tiempo se alarga según diversos autores, y se incluyen dentro de las pérdidas perinatales el embarazo ectópico, el aborto espontáneo o inducido, la muerte fetal intrauterina o intraparto, la reducción selectiva, la muerte del prematuro o neonato, e incluso los hijos cedidos en adopción.

Desarrollo

Las causas de la muerte perinatal se pueden clasificar en función de su origen: causas fetales (25-40%), causas de origen placentario (25-30%), de origen materno (5-10%) y causas de origen desconocido (25-35%). Estas causas son más frecuentes en función del trimestre de gestación, así las causas genéticas destacan en el primer trimestre, las infecciones en el segundo y las umbilicales en el tercero.

se refleja a nivel estatal una disminución considerable de la Tasa de mortalidad perinatal (defunciones por mil nacidos) desde los registros del año 1975, con una tasa de 20,91 defunciones por cada mil nacidos, hasta el año 2007, con una tasa de 4,43. A partir de este año, y hasta el último registro del año 2018, se estabiliza con unos valores en torno al 4,3 -4,4 defunciones por cada 1000 nacidos.

El proceso de duelo es una respuesta normal de una persona ante una pérdida importante e incluye síntomas como tristeza, irritabilidad, depresión, trastornos del sueño, del apetito, sentimientos de nostalgia. Estos síntomas suelen disminuir en los primeros seis meses, aunque es algo variable, pudiendo alargarse su total resolución al año o dos años posteriores al trauma.

El duelo que sigue a la pérdida perinatal tiene una característica determinante, la simultaneidad entre la vida y la muerte. Según algunos autores también cabría destacar que, tras una muerte perinatal, algunas mujeres dicen oír el llanto del bebe o incluso sentir sus movimientos en el vientre.

Diversas características influyen en este proceso de duelo como pueden ser: la edad gestacional, la visualización con ultrasonidos, el momento de la muerte, los nacidos con malformaciones, el nacimiento múltiple y el trato recibido por el equipo obstétrico.

Se produce un duelo desautorizado, ya que no hay un reconocimiento social ante una pérdida de este tipo, es un acontecimiento del que nadie habla. Habitualmente se suele evitar hablar del tema por miedo a causar más dolor, por lo que se perpetúa la vivencia de esta experiencia en soledad.

Para la identificación y diferenciación entre el duelo y el duelo patológico en una pérdida perinatal, se utiliza una herramienta que tiene demostrada precisión, la versión corta de la Escala de Duelo Perinatal o PGS.

La atención que se realiza en las pérdidas gestacionales se ha reconocido como una de las áreas más desatendidas en los sistemas de salud de todo el mundo, así como el desconocimiento que los profesionales tienen a cerca de este tema.

A finales de los años 60, los profesionales recurrían a lo que se denominaba “ángulo ciego” en el que se sedaba a la madre, no se le daba la oportunidad de despedirse de su hijo muerto, se le recomendaba quedarse embarazada cuanto antes, se daba información insuficiente y todo el mundo hacía como que no pasaba nada. Eventos que podían conducir a la aparición de un duelo patológico y una posible depresión posterior (7, 8, 16) (Anexo V).

Esta forma de actuación sanitaria que no se interesa por el duelo de los padres, se critica en una publicación de Kirkley-Best y Kellner, en la que recomiendan por primera vez que los padres vean y toquen al recién nacido muerto como parte de la elaboración del duelo. Todo ello en un contexto de ayudar a los padres a darse cuenta de la muerte y aceptarla.

Se considera que el fin de la enfermería es aportar cuidados a la mujer y a su familia, de manera que pueda ayudarles en la aceptación de la muerte de un ser querido. Esto supone un problema para los profesionales sanitarios debido a que hay una carencia de conocimientos sobre cómo comportarse en situaciones negativas, y una tendencia a evitarlas. No se educa y enseña a cerca de la muerte, y menos aún en un momento en el que se espera lo contrario, dar vida.

El campo del abordaje del duelo por muerte perinatal está muy poco explorado, por lo que hay poca evidencia sobre las actuaciones y estrategias que pueden utilizarse con resultados positivos. Lo que se plantea es conocer qué significado tiene para los padres la pérdida de su hijo, y con base en esto plantear los cuidados que se van a llevar a cabo.

Conclusiones

Una de las estrategias que actualmente se están llevando a cabo, es la de la creación de cajas de recuerdos que permiten que los padres puedan llevarse un recuerdo de su hijo fallecido, en esta se pueden introducir fotografías, huellas dactilares, el cordón umbilical, la pulsera del hospital y mechones de pelo entre otras, con el fin de ayudarles en su proceso de duelo.

Otras estrategias que se utilizan son: enseñar y dejar tocar al recién nacido muerto, cómo introdujeron Kirkley-Best y Kellner, facilitar un espacio íntimo para la despedida, facilitar la expresión de sentimientos, ofrecer toda la información que requieran, ofrecer apoyo psicológico, proporcionar inhibición de la lactancia o donación de la misma. También se plantea la opción de los grupos de apoyo, e incluso los foros y blogs de apoyo a las madres a través de internet.

Por todo ello, es imprescindible que los profesionales de enfermería tengan conocimientos sobre el tema, y que adquieran habilidades y destrezas que les permitan llevar a cabo una comunicación y un apoyo eficaz a las personas que sufren un duelo de este tipo. 

17 August 2021
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