Jan Gehl y sus Estudio para Elevar la Calidad de Vida en las Ciudades

Introducción

Jan Gehl, arquitecto, ha centrado su carrera en el estudio para elevar la calidad de vida en las ciudades. Inspirado en ello, el documental (The human scale) es una reflexión de la vida en las ciudades. Las ciudades siguen siendo focos atrayentes de población en busca de una vida mejor, se estima que en 2050 hasta un 80% de la población mundial viva en ciudades (frente al 50% actual), pero las ciudades también tienen grandes problemas de contaminación y de falta de comunicación.

Sus ideas están inspiradas en arquitectos, urbanistas, políticos y pensadores alrededor del mundo. Pensando en una película de ciencia ficción del siglo XX, donde la mega ciudad ya es una realidad, pronto existirán las gigaciudades. El ser humano no encaja en el cliche de la modernidad, es cálido, intimo, social. En busca de oportunidades se migra a ciudades, pesando como vivíamos antiguamente, hablando de pequeñas ciudades, aldeas, el estado natural del hombre es relacionarse con personas

Desarrollo

Le Corbusier fue el padre del movimiento moderno, China es el país que en cuestión de economía crece más rápido que el resto del mundo. En los últimos 30 años va cambiando muy rápidamente, pues le están abriendo las puertas, se deben adaptar al estilo de vida las personas que migran de los pueblos a las ciudades. En la actualidad se sabe el crecimiento que está teniendo, las viviendas se encuentran en la periferia de las ciudades, lo cual indica que las personas deben moverse diariamente a sus trabajos que se encuentran en el centro de la cuidad. 

Las viviendas chinas tradicionales disponían de grandes patios, aquí la interrogación es como afecta a la vida diaria que cambien los aspectos que estamos acostumbrados a ver. El consumo de vehículos hace que el crecimiento sea exagerado. A medida que la ciudad se hace más grande, eso requiere moverse más tiempo de un sitio a otro, esto provoca cansancio y que la gente no se relacione, llegando al punto de ni siquiera conocer a los vecinos.

Las viviendas de los años 60 se diseñaron de forma en que volviera al humano aislado. Los patrones de comportamiento de las personas se fueron notando cuando se eliminó el tráfico de calles. Cuantas más carreteras se construyen, mas trafico hay, entonces llegaron a la conclusión que si se hacía más espacio peatonal entonces los distintos tipos de ciudadanos se relacionarían.

Copenhague tiene 350km de carriles para bicicletas, el 35% de los ciudadanos pedalea y el 24% conduce. New York, el método de estar estudiando a la viva humana se aplicó en NY en el 2007. La imagen de NY siempre a sido la de un taxi, los que hacían el tráfico se habían convertido en la gente mas poderosa de la ciudad. 90% estaba dedicado a los coches y el 10% a las personas, pero aquí el problema era que el 90% era usado por peatones y el 10% de coches entonces debía ser recalculada. El plan era definir una red de carreteras bici para los circundantes. Aunque hubo negación. En los Ángeles 100,000 personas al año reclaman circulaciones para bicis.

A todo el mundo le gusta vivir en casas con jardín, pero la gente acaba entendiendo que la inversión de una vivienda fuera de las ciudades era un gasto extra. ¿Se puede rediseñar una ciudad viva?, Las calles se fueron convirtiendo en un salón donde ala gente le gusta salir a convivir.

Hace 50 años la ciudad de Daca era como Venecia, pero Daca ha ido creciendo a lo largo de los años, es la ciudad que más rápido está creciendo en el mundo, cada año medio millón de personas se mudan a Daca, sigue un modelo basado en torre de viviendas, un consumo de energía impresionante, vehículos y grandes edificios. Cuándo el gobierno quita los rigshows, pero a causa de esto mucha gente se queda sin empleo, creyendo que esto haría que se descongestionara la ciudad sin tomar en cuenta los porcentajes de personas que los necesitan, solo el 5% de la población ocupa sus autos particulares y el 35% utiliza los rigshows. Aquí las personas semanifiestan para que haya menos coches, liberarse de las fuerzas de colonialismo económico. Está situado en una zona altamente sísmica, si ocurriera un terremoto se calcula que 80mil torres y rascacielos se hundirían.

En 2011 sufrió un terremoto devastador, la mayoría de las víctimas estaban en torres y rascacielos. El impulso después del terremoto era rehacer todo nuevamente, levantar los edificios, dejarlos como estaban antes. Pero lo que pasa después de un desastre, requiere mucho tiempo y dedicación para una nueva planificación, la calidad de vida esta desaparecida, intentar recuperar lo perdido, eso hace una ciudad más fuerte porque se llegaba a tener más que lo que ya se tenía. El centro de la ciudad se le llama la zona roja, nadie tiene acceso a esa área, es tan grave que se debe demoler toda esa zona. Aproximadamente unos 1500 edificios quedaron allí, entonces deben desaparecer.

La idea de un programa en que todos pudiesen compartir ideas ayudaba a reconstruir un nuevo futuro. La gente quería una ciudad de baja altura, espacios donde poder relacionarse, carriles bici y jardines, querían una ciudad para las personas, no para los coches, no querían mas edificios. Ya solo quedaban los recuerdos emocionales, a los habitantes los llenaban las historias. El plan de la reconstrucción se ha vuelto una problemática ya que los dueños de terrenos no querían vender. Lo ideal eran 6 pisos el cual era el mejor rendimiento, ya que eso ayudaba a los cimientos. Cuanto mas alto estas en un edificio, la gente tiene menos vida social. La nueva oportunidad de construir una ciudad que refleje las necesidades de los habitantes se pierde. El dilema era complejo, las ciudades se levantan para que duren 100 o 1000 años. El gobierno pensaba en convertir a Christchurchen un nuevo los ángeles, para atraer la economía.

Desarrollo

El crecimiento de las ciudades en la segunda mitad del siglo XX se basó en proporcionar viviendas adecuadas, espacios de trabajo, redes de transporte, dejando a un lado las necesidades humanas básicas de interacción, lo que pasa en el suelo de las ciudades fuera de los edificios y los coches.

Jan Gehl es, sin duda, uno de los padres del Copenhague actual. Hoy, un 37% de la población utiliza la bicicleta como principal medio de transporte, gracias a políticas que facilitan la movilidad del peatón y las bicicletas y restringen el acceso y movimiento de los automóviles. Conpenhague es Capital Verde Europea 2014 y ha obtenido innumerables reconocimientos en materia de urbanismo ecológico, greencitie.

La gente debe tomar la calle, reivindicar lo que es suyo, hacer de la calle el salón de su casa, donde todas las relaciones son posibles. El documental pone el ejemplo de Manhattan, tras un plan de ordenación y trazado de transporte, se decide, mediante pequeñas intervenciones efímeras, ir invadiendo la calzada con espacios públicos, de forma que Broadway, una de las calles más concurridas de Nueva York a nivel de transporte (pero también de personas) acabe devolviéndole a la población el espacio que por derecho le pertenece a un habitante de cualquier ciudad ya que la ciudad es para las personas.

En Copenhage ocurre algo similar, las últimas encuestas realizadas datan un porcentaje mayor de gente que pedalea al porcentaje de gente que conduce, pero previas encuestas no tenían en cuenta a ningún tipo de bicicleta, de forma que solo se trazaban las calles en función de los coches. Mides lo que te importa y es que el negocio del transporte privado no cedería ante el uso de la bici así como así.

Jan Gehl admira la comodidad que se encuentra en el casco antiguo de las ciudades italianas, compara la velocidad con la que te mueves en esos espacios con la velocidad de cualquier urbe moderna de hoy en día. Quizás haya algo en la estaticidad-dinamicidad de las ciudades que hace a las primeras mucho más confortables de recorrer que las segundas.

En ciudades como Melbourne, se hace del defecto una virtud; la capital australiana estaba pasando a ser una ciudad fantasma, la gente evitaba el centro de la ciudad y se aislaba en la periferia, formando su vida en torno a su casa y como mucho su jardín. Es entonces cuando, de los espacios más temidos y peligrosos de Melbourne, los callejones, renace la urbe, utilizando las cualidades espaciales de estas zonas siempre resguardadas y en sombra, se forman cafeterías que invitan al ciudadano a relacionarse. Los callejones se convierten en el salón de nuestras casas.

Hay que examinar al detalle nuestras ciudades y reutilizar y reconvertir lo que ya tenemos en algo productivo y funcional, algo acorde a la escala humana.

La capital de Bangladesh experimenta en la actualidad unas cifras alarmantes de crecimiento, de los 170 millones de habitantes (y en aumento) que tiene el pais, 1000 personas al día emigran a la capital. La masa de habitantes se acomoda como puede al paso arrollador de la industria del automóvil, que poco a poco le come terreno al principal medio de transporte tradicional, el rickshaw, que genera una gran cantidad de empleo en la capital. Sin rickshaws, aumenta el paro y el uso del transporte particular. La calidad de vida disminuye considerablemente al incrementar la contaminación y disminuir los salarios de los habitantes.

La ciudad no es para que vivan los coches, existen ya manifestantes en Daca que son conscientes de que los coches no pueden invadir el espacio donde ellos deberían de estar habitando. No es una ciudad para sobrevivir, sino una ciudad para vivir. Favorecer el transporte público y permitir la construcción de más aceras es un factor clave en la escala humana.

Tras el terremoto en la ciudad neozelandesa de CC, los habitantes de la ciudad tenían dos opciones. La primera de ellas, reconstruir la urbe tal y como estaba antes del sismo. La segunda, aprovechar la catástrofe para mejorar el nivel de vida de los habitantes de Christchurch. Por lo tanto, se les preguntó a aquellos que vivían en la ciudad, como querían que fuese esta en un futuro no muy lejano, y gracias a un miembro de Jan Gehl Architects esto pudo hacerse más o menos realidad. Una ciudad personalizada por sus habitantes; de baja altura, con carril bici, centros comerciales pequeños en favor de un aumento de los espacios públicos…

El documental muestra reflexiones de personas preocupadas por mejorar la vida en las ciudades, Copenhague (Dinamarca), Nueva York (EEUU), Chongqing (China), Melbourne (Australia), Daca (Bangladesh) o Christchurch (Nueva Zelanda) son algunas de las ciudades de referencia para analizar y reflexionar en el documental.

Hoy, se debate en los países subdesarrollados y hasta en desarrollo caso América Latina el estancamiento económico rodeado de un mar de pobreza y exclusión social, en lo contrario, los países desarrollados a partir de la crisis de 1929 muestran su crecimiento a partir de modelos de desarrollo económico como sustento teórico del pensamiento administrativo captado para las prácticas gerenciales; resultó útil identificar los aportes de la teoría del desarrollo como fundamentación de las teorías organizacionales y su incidencia en las prácticas gerenciales como factor de desarrollo.

Metodológicamente la investigación se orientó en el enfoque cualitativo para el análisis fenomenológico de los datos encontrados en revisiones documentales. Los resultados determinaron que las prácticas gerenciales se fundamentan en teorías organizacionales clásicas y contemporáneas centradas en principios de eficiencia y productividad.

A partir de las teorías contemporáneas un dinamismo con enfoques sociales y ambientales, su fundamento la escala humana con los pensadores: Weber, Elton Mayo, reformistas y otros pensadores, que tenidas en cuenta para las prácticas gerenciales centradas en la suficiencia manifiestan interés por el acercamiento al desarrollo a escala humana

Seguramente pocas veces nos hemos parado a pensar en como las ciudades condicionan nuestra vida, nuestros hábitos, nuestras relaciones. Actualmente un 50 por ciento de la población mundial vive en áreas urbanas, y para 2050 ese porcentaje aumentará hasta el 80 por ciento.

El arquitecto Jan Gehl lleva 40 años estudiando el comportamiento humano en las ciudades, documentando como las ciudades modernas repelen la interacción humana. Su conclusión es que podemos construir mejores ciudades que sirvan a nuestras necesidades y no al contrario. Y no es un arquitecto cualquiera, sino el que inspiró el planeamiento moderno de Copenhague, la creación de calles peatonales o de carriles-bici en el país nórdico.

Conclusión

En definitiva, lo que el documental quiere transmitir es el espíritu reivindicador en las personas que habitan una determinada ciudad, en cómo debemos luchar por el lugar en el que vivimos y no mostrarnos indiferentes ante los cambios que las multinacionales realizan por negocio en ellas. Recordarnos que la ciudad es para nosotros, que a pesar de sus dimensiones, debe de acomodarse a nuestras necesidades y mantener la escala humana.

17 February 2022
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