La Enfermedad De Parkinson, Causas, Tipos, Tratamientos

 

La Enfermedad de Parkinson (EP) se encuentra caracterizada por trastornos degenerativos neuronales y por consiguiente progresivos, atacando principalmente al Sistema Nervioso Central, y afectando, en particular, a la población adulta mayor que ronda los 60 – 70 años. Además, la EP se encuentra asociada con los niveles bajos de dopamina, aunque su causa puntual es la herencia. No obstante, la EP tiene 7 clasificaciones desarrolladas en la enfermedad conocidas como Parkinsonismos, tales como, el Parkinson Primario y el Parkinson Secundario, señalados como los dos tipos principales de la EP. Entre sus manifestaciones o síntomas, podemos encontrar los movimientos involuntarios en manos, cabeza, tronco, piernas y mandíbula, además de la rigidez y debilidad en los músculos, seguidamente de los temblores y tics producidos a razón de mantener una misma posición o bien, permanecer en reposo por mucho tiempo. La bradiquinesia, acinesia e hipocinesia se asocian con la lentificación de los movimientos que afectan la cara.

Cabe destacar que la EP no tiene cura, pero se han sintetizado tratamientos que han sido de ayuda para mantener un control y calidad de vida en los pacientes. Existen diversos tratamientos para combatir esta enfermedad, ocupando el primer lugar la L-Dopa; el tratamiento más eficaz y los distintos fármacos administrados para regular la función dopaminérgica en los ganglios basales. Por otro lado, se añade la farmacología, la cirugía y las terapias no farmacológicas son métodos utilizados para el tratamiento de la EP, además se realizan procedimientos quirúrgicos para tratar los síntomas.

Finalmente, las consecuencias que posee la EP, se encuentran asociadas a la Calidad de Vida (CV) de los pacientes y las mismas son causadas principalmente como resultado de los medicamentos administrados. Entre las principales consecuencias se encuentra el insomnio, seguido de la depresión, el estrés y las funciones sociales o bien, los constantes cambios de ánimo.

Introducción

El Parkinson se caracteriza por padecimientos degenerativos neuronales que se presentan de manera progresiva, un conjunto de la demencia donde influyen agentes ambientales y genéticos.

Está principalmente caracterizado por la pérdida gradual de neuronas dopaminérgicas de una sustancia llamada pars compacta en el mesencéfalo. Además de las inclusiones intracelulares que son también conocidas como Cuerpos de Lewy, constituidos por agregados insolubles de la proteína alfa-sinucleina anormalmente plegada. 

Los padecimientos de esta enfermedad se pueden encontrar con mayor incidencia en personas que tienen 60 años o más, esto debido a que el Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se presenta con mucha regularidad en adulto mayores, debido a esto se encuentra en el segundo puesto de las enfermedades neurodegenerativas más comunes, presentándose en el 1% de la población mayor a 60 años, y su incidencia crece en un 5% en los mayores a 85 años. Las características presentadas en los pacientes que padecen Parkinson comprenden varias afectaciones de las capacidades motoras, entre ellas tenemos: hipoquinesia, aquinesia, hipertonía, braquinesia y temblor en reposo. 

La transmisión genética posee el más alto riesgo de padecimiento, donde el portador tiene hasta un 6.5 de posibilidades de desarrollarla. Lo que la convierte en una enfermedad con una tendencia de transmisión generacional. Esto se lleva a cabo a partir de las mutaciones en el gen GBA1. 

El Parkinson y sus principales causas

Según, los síntomas de dicha enfermedad hacen que se coloque como la segunda en afectar el sistema neurológico. En 1817, James Parkinson, un médico inglés fue el primero en determinar y diagnosticar los diferentes trastornos en varios pacientes.

En primer lugar, el Parkinson está relacionado con algunas de las células nerviosas que se descomponen y mueren en el cerebro. También está muy asociado con la disminución de los niveles de dopamina, en esta área se produce la conocida sustancia negra, la aparte más afectada del cerebro. 

La dopamina es el mensajero químico, encargado de transmitir señales de la sustancia negra al cuerpo estriado. Otros factores que afectan, son, la formación de Cuerpos de Lewy, los genes DJ-1 y el PINK-1, así mismo la mitocondria forma parte al contribuir con la formación de este trastorno, pues se relaciona con el estrés oxidativo causando daños en los radicales libres al ADN, proteínas y grasas.

La herencia es el primer agente causante de dicha enfermedad y complementado con la depresión puesto que se disminuye el paso o el transporte de la dopamina estriatal, que aumenta la hipoperfusión, como las hormonas relacionadas al estrés que se asocian esta fisiopatología.

Algunos efectos del Parkinson son los movimientos involuntarios o conocidos como trastornos del movimiento en manos, cabeza, tronco, piernas y mandíbula, así mismo, aumenta la rigidez en los músculos y produce debilidad en grupos musculares. (Riestra Rodríguez & Cárdenas Molina, 2011)

Manifestaciones del Parkinson:

Los síntomas de acuerdo con la inestabilidad es uno de los principales efectos debido a la alteración de la postura, al caminar inclinado.

Otra manifestación importante son los temblores, que se presentan al mantener una postura determinada al inicio de alguna actividad. Frecuentemente los tics son producidos al momento de estar en reposo en forma repetitiva, no obstante, se reducen al dormir y aumentan con el estrés. 

Los ganglios basales son aquellos que se relacionan principalmente a los movimientos que afectan al paciente con EP, correlacionando el tálamo y la corteza. 

De igual forma, la bradiquinesia, acinesia e hipocinesia, están relacionadas a la reducción de los movimientos que afecta la cara y los músculos axiales, un congelamiento que está relacionado al trastorno, que puede cambiar según los estímulos externos, esto a su vez incapacitan a las personas. 

Está enfermedad disminuye la calidad de vida de las personas que la padecen, debido a que con el pasar del tiempo los movimientos se agravan y con ello, afecta la realización de las actividades cotidianas.

Tratamientos

Esta enfermedad no tiene cura, pero sí se cuenta con tratamientos con los cuales se puede dar un control de la misma. Actualmente, el tratamiento de la enfermedad de Parkinson consiste en la administración de fármacos que aumentan la función dopaminérgica en los ganglios basales. Cabe resaltar que en la actualidad se comprobó que la administración de L-dopa por vía oral es el tratamiento más eficaz para la enfermedad de Parkinson. 

Existen varios métodos para el tratamiento del Párkinson como lo son la farmacología que es el principal tratamiento. Además de la cirugía y las terapias no farmacológicas.

La levodopa, es el agente más eficaz en el tratamiento de la enfermedad, como anteriormente se mencionó. La terapia con levodopa puede tener un efecto notable en todos los signos y síntomas. Al principio de la enfermedad, el grado de mejora en el temblor, la rigidez y la bradiquinesia producida por la carbidopa/levodopa puede ser casi completo. Con la terapia a largo plazo con levodopa, la capacidad de ‘amortiguación’ se pierde, y el estado motor del paciente puede fluctuar notablemente con cada dosis del medicamento, produciendo las complicaciones motoras de la levodopa. 

La eficacia de la L-dopa disminuye al cabo de varios años y, empiezan a aparecer efectos secundarios como alucinaciones visuales y otros síntomas psicóticos, trastornos del sueño y confusión. Para minimizar este fenómeno, los individuos restringen a menudo el uso de L-dopa a momentos del día en los que necesitan alivio terapéutico. 

Recientemente, se aprobaron nuevas formulaciones de levodopa dirigidas a tratar el desgaste. Las cápsulas de liberación prolongada de carbidopa-levodopa RYTARY contienen gotas de liberación inmediata y de liberación prolongada que reducen el tiempo de inactividad en pacientes con fluctuaciones motoras.

Los Agonistas del receptor de dopamina, tienen duraciones de acción sustancialmente más largas que las de la levodopa en uso clínico; a menudo se usan en el manejo de las fluctuaciones relacionadas con la dosis en el estado motor y pueden ser útiles para prevenir las complicaciones motoras. 

Dos agonistas del receptor DA administrados por vía oral se usan comúnmente para el tratamiento de la EP: ropinirol y pramipexol. Los dos se absorben bien por vía oral y tienen acciones terapéuticas similares.

El Pramipexol, el Ropinirol y la Rotigotina pueden producir alucinosis o confusión, muy parecida a la que se ve con la levodopa, y pueden causar náuseas e hipotensión ortostática. Deben iniciarse a dosis bajas y valorarse lentamente para minimizar estos efectos. Muchos médicos prefieren un agonista DA como terapia inicial en pacientes más jóvenes para reducir la aparición de complicaciones motoras. En pacientes mayores o con comorbilidad sustancial, la levodopa/carbidopa generalmente se tolera mejor.

Como los pacientes tratados farmacológicamente pronto se hacen resistentes a la L-dopa y tratamientos relacionados, se han explorado otras estrategias. Se ha propuesto que el exceso de actividad del núcleo subtalámico tiene un papel fundamental en la fisiopatología de la enfermedad. 

Más recientemente, se ha demostrado que la estimulación cerebral profunda, con un electrodo estimulador en el núcleo subtalámico, es un tratamiento eficaz para la enfermedad de Parkinson avanzada. Con frecuencias de estimulación adecuadas se influye sobre la función del núcleo subtalámico y se alivian los síntomas, al menos de manera temporal. Aún no se conocen bien los mecanismos celulares y los circuitos por los que la estimulación de alta frecuencia de esta área cerebral alivia los síntomas de la enfermedad de Parkinson. 

El trasplante de células, sigue siendo un área de interés en el tratamiento. Este método se basa en la expectativa de que dichas células proliferen, establezcan conexiones sinápticas y sinteticen y liberen dopamina en el estriado. La enfermedad de Parkinson es especialmente adecuada para el trasplante de células o para tratamientos con células madre, ya que implica la pérdida de una población celular muy localizada en el cerebro adulto. 

Entre los procedimientos quirúrgicos utilizados para tratar los síntomas se incluyen: Palidotomía y Neuromodulación cerebral profunda (NCP). Estas 2 son las que han dado los mejores resultados como tratamiento. Otro tratamiento importante para esta es el ejercicio físico, que ha demostrado ser muy eficaz para el tratamiento de los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson, principalmente el equilibrio y la postura. El tratamiento de la enfermedad de Parkinson además del tratamiento farmacológico debe ir siempre acompañado del no farmacológico.

Por último, se están haciendo esfuerzos muy importantes para aprovechar el creciente conocimiento de las bases genéticas y fisiopatológicas de la enfermedad de Parkinson para desarrollar tratamientos que, fundamentalmente, retrasen su progresión.

Tipos de Parkinson

La enfermedad de Parkinson, se encuentra dividida en 7 categorías conocidas como los distintos tipos de Parkinsonismo que han sido descubiertos hasta ahora, los cuales se mencionan a continuación.

  • Parkinsonismo Primario: Es el más conocido a nivel mundial, por lo tanto, es el que se presenta con más frecuencia. Recibe los nombres alternativos de Parkinson Idiopático o Parálisis Agitante. A pesar de que se manifiesta en adultos mayores, actualmente es común diagnosticarlo en individuos jóvenes. (Parra, Fernández, & Martínez, 2014)
  • Parkinsonismo Secundario: Recibe el nombre de Parkinson Sintomático. Este tipo de Parkinsonismo, ocupa el segundo lugar entre los más reconocidos, su diagnóstico se deriva directamente, como consecuencia de los fármacos administrados o bien, de sustancias tóxicas, de la misma forma, se encuentra ligado con otros trastornos que produce la enfermedad y de igual manera, la región encefálica que está directamente relacionada con el mesencéfalo y la sustancia negra del cerebro. (Parra, Fernández, & Martínez, 2014)
  • El Parkinsonismo Postencefálico: Es muy raro, y se debe principalmente a causa de accidentes cerebrovasculares, traumatismos, tumores o procesos infecciosos, puede ser diagnosticado también por problemas oculares, un desequilibrio en el sistema nervioso y cambios de personalidad. (Carvajal García-Pando & Velasco Martín, 2004) Así mismo, se encuentra relacionado con la encefalitis letárgica y como resultado de ser uno de los tipos más raros, el Parkinsonismo Postencefálico, muestra tasas muy bajas de supervivencia. (Parra, Fernández, & Martínez, 2014)
  • El Parkinsonismo Plus: Este otro tipo de Parkinsonismo, el cual se caracteriza por presentar atrofia sistémica múltiple, esclerosis lateral, parálisis supranuclear progresiva y daño a los cuerpos de Lewy, todo esto, relacionado o ligado al deterioro sistemático neuronal que sufren los pacientes con la EP Plus.

El Parkinsonismo Juvenil:

Las manifestaciones se dan en pacientes de 20 a 40 años de edad, produciendo temblores, rigidez e incluso bradiquinesia, teniendo mejores condiciones a comparación de adultos mayores, esto debido a que, las personas jóvenes tienen condiciones más adecuadas para soportar los síntomas de la enfermedad. Así mismo, sus causas se atribuyen principalmente, a la genética.

El Parkinsonismo Iatrogénico:

Es conocido, al ser su causa principal el uso en grandes cantidades de psicóticos antidopaminérgicos. Entre los fármacos que dan como consecuencia este tipo de EP se encuentran haloperidol, clorpromazina, antidepresivos y fenotiazinas, etc.

El Pseudoparkinsonismo: 

Se dan trastornos produciendo demencia, daños craneoencefálicos y diferentes tipos de traumas. Pocas veces se presentan los temblores. 

Consecuencias y la Calidad de Vida

Las consecuencias en la EP, se refieren a la Calidad de Vida (CV) de los pacientes después de ser diagnosticados y tratados contra ésta. Así mismo, debido al tratamiento farmacológico, los pacientes presentan complicaciones a causa de los efectos secundarios del mismo, el cual, como se ha dicho, tiene mayor efecto en la CV. 

Por lo tanto, al hablar de la CV se refleja la visión que tienen los pacientes sobre su estado de salud y cómo será cuando se encuentren con el tratamiento en régimen. Las consecuencias o manifestaciones más comunes del Parkinson en la calidad de vida, son la depresión, el estrés, las funciones sociales e interrelacionales, que implican, los cambios de ánimo, y los trastornos del sueño, en el cual, el principal y el más común es el insomnio, donde al menos un 60% de los pacientes con Parkinson se ven afectados.

Así como se pueden presentar manifestaciones negativas por el tratamiento contra esta enfermedad, dichas manifestaciones, en este caso el insomnio, pueden tener múltiples consecuencias adversas, como la frustración asociada con las largas noches de insomnio y derivado de esto, la fatiga diurna. Igualmente, la dificultad para poner atención, concentrarse y, por último, el funcionamiento ejecutivo.

En la actualidad se ha investigado la manera para resolver este problema y aunque se han realizado diversos estudios y muchos de ellos han mostrado potencial para resolver esto, ningún tratamiento se ha calificado como efectivo para tratar el insomnio y en pacientes con la Enfermedad de Parkinson. 

Conclusiones

Esta información investigada y que hemos analizado, nos ha permitido mejorar nuestro conocimiento relacionado con la enfermedad, puesto que actualmente es muy común no sólo en nuestro país, sino que, en diversas partes del mundo, siendo factor importante que afecta para desarrollarnos de la manera óptima.

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19 Jun 2021
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