Principios Éticos Para La Investigacion Psicologica

Se considera Investigación Científica la “indagación sistemática, controlada, empírica, amoral, pública y crítica de fenómenos naturales, que se guía por la teoría y las hipótesis sobre presuntas relaciones entre esos fenómenos”. 

Siendo un proceso ordenado se puede contrastar las hipótesis con las experiencias. Además, esto implica evitar prejuicios que distorsionen la validez y confiabilidad de los resultados. En otras palabras, la investigación psicológica consiste en aplicar el método científico en seres humanos, con el fin de generar teorías que permitan explicar y predecir su comportamiento.

Siendo el ser humano motivo de la investigación, debe tomarse muy en cuenta el respeto a su dignidad, para no violar su libertad de elección; él es el fin último del proceso investigativo. Es aquí, donde surge el dilema: desarrollo científico vs bienestar de la persona.

Richaud recomienda, que para actuar éticamente en una investigación se debería conocer: 1.- el punto de vista de los participantes, sus expectativas, preocupaciones y creencias; 2.- cómo comunicar los objetivos de la investigación a los participantes para que los comprendan; 3.- cómo respetar la privacidad de los participantes; 4.- cómo llevar a cabo una investigación válida con el menor riego para los participantes y la sociedad; 5.- los objetivos del investigador.

Franca-Tarragó, distingue tres etapas en que surgen las principales dificultades éticas.

Al iniciar la investigación: Se consideran las justificaciones débiles al decir que “los resultados de la investigación redundarán en beneficio de la humanidad” sin considerar la tensión psicológica o el malestar de la persona durante el proceso. También la segregación en la elección de los participantes, acotando que la OMS sostiene que no deben incluirse grupos vulnerables en investigaciones para obtener la información necesaria sin ellos. Está muy relacionado con la invasión de la privacidad, especialmente cuando los individuos o grupos son observados y analizados sin su consentimiento. Además, se menciona la distribución al azar, al establecerse un grupo que recibirá terapia experimental, un placebo o será expuesto a condiciones que les podrían resultar perjudiciales. Semejante al uso del engaño, evitando que el sujeto experimental pueda imaginarse cuales son las hipótesis a probar con la investigación y actuar en función de ellas. Desde luego hay tres impugnaciones para refutar al engaño: negar el derecho a estar informado, dando como consecuencia la desconfianza en la veracidad de la indagación y la honestidad del profesional. Si una investigación es muy importante, podrá realizarse sin el perjuicio de la manipulación.

Durante el desarrollo de la investigación el principal problema es la manipulación de la identidad, es decir valerse de la vulnerabilidad del otro para conseguir lo que uno quiere; se suman los riesgos de perjuicio psicológico, que, si bien no se han evidenciado daños grupales, si se detectan en individuos que incluso han requerido terapia posterior al estudio, también los riesgos de perjuicios psiquiátricos, que implican, por ejemplo: la experimentación con nuevos medicamentos bajo la categoría de “innovación terapéutica”, agravándose con la limitada información que recibe el paciente para evitar que cambien su conducta. Otro dilema surge en la investigación con terapias psicosociales, donde por la amplia gama de opciones; fácilmente se cae en improvisación, fantasías teóricas, manipular a pacientes, actitudes realmente irresponsables, pero sin que exista una normativa clara que controle o sanciones la mala práctica.

Después de recabar los datos: en primer lugar, está la develación post experimental. Es decir, pretender enmendar cualquier perjuicio causado durante el proceso, dando a conocer al participante los detalles de la investigación; sin embargo, hay evidencia que esto no fácilmente funciona. También existe interpretación sesgada de los resultados, ya que los científicos realizan su observación según sus estructuras mentales, se evidencia predisposición en su percepción, alterando valoraciones y obteniendo conclusiones subjetivas. 

En definitiva, todo proceso investigativo debe iniciar con el respeto al individuo; más allá de objetivos científicos o económicos está la dignidad, la libertad e integridad de los participantes. Se vuelve aquí fundamental el uso del consentimiento informado, que debe ser elaborado con la información adecuada, de forma minuciosa para mantener claros los objetivos de la investigación, pero también explicando los posibles efectos en el individuo.

Bibliografía

  • Franca-Tarragó, O. (2008). Etica para psicólogos, introducción a la psicoética. Henao: Desclée De Brouwer, SA.
  • Richaud, M. C. (2007). La ética en la Investigación Psicológica. Enfoques, 5-18. Obtenido de Dialnet.
  • Sojo, V. (2004). Ética en investigación psicológica con humanos. Obtenido de Univercidad Central de Venezuela: https://psicoexperimental.files.wordpress.com/2011/03/c3a9tica-en-investigacic3b3n-psicolc3b3gica-con-humanos-sojo-20043.pdf
22 October 2021
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