Situación Ambiental Actual De La Mancomunidad De Australia: Emisiones De Co2

Introducción 

Australia, siendo uno de los países con mayor índice de desarrollo humano, con 0,939 y el puesto número 3 en el ranking en el 2017 , es una clave para analizar la problemática del desarrollo y su impacto con el medio ambiente, al estar situado en los primeros puestos de países más contaminantes con emisión de CO2 en el 2017 .

Las altas emisiones de CO2 se generan debido al alto grado de industrialización que Australia ha desarrollado en las últimas décadas. Más de la mitad de la población es extranjera o australianos hijos de padres o madres extranjeros, fenómeno que empezó a manifestarse luego de terminada la Segunda Guerra Mundial. “El aumento de las migraciones hacia este territorio debido a los descubrimientos de oro de la época de 1850 con la gran primera oleada migratoria, trajo consigo el inicio del crecimiento económico” . Posterior a ello, en el periodo de la posguerra, Australia decidió implementar políticas encaminadas a la inmigración europea o de lo contario el país perecería.

En los últimos años se han mantenido esfuerzos regionales y del gobierno australiano para la disminución de la emisión de CO2, logrando disminuir sus índices, pero aún falta mucho y siempre encabeza la lista de los países más contaminantes al respecto.

Al encontrarse en los índices más altos de emisiones de CO2, Australia incumple los compromisos adquiridos en el Tratado de París. Según las proyecciones para el año 2030, Australia no logrará porcentaje de disminución acordado para dicho periodo e incluso superar por 1.1 billones de toneladas a lo esperado en el Acuerdo de París.

Desarrollo

Qué Es El Co2 Y Qué Impacto Tiene En El Medio Ambiente

El CO2, cuya composición química destaca:

Como anhídrido carbónico o CO2 (a partir de su fórmula química: CO2), se hace referencia a un gas incoloro y soluble en agua, cuyas moléculas se componen por un átomo de carbono y dos de oxígeno, unidos por enlaces dobles covalentes.

El dióxido de carbono es un gas sumamente abundante en el planeta, indispensable para la vida y presente en una gran parte de compuestos orgánicos, entre ellos los hidrocarburos o el aire que exhalan los seres vivos. Su importancia biológica radica en la necesidad que las plantas poseen sobre este para llevar a cabo la fotosíntesis, así como cierto tipo de bacterias para sus procesos de obtención de energía.

La mayor concentración de este gas en el planeta está en la atmósfera, disuelto entre muchos otros gases que componen el aire. Se le produce cotidianamente como subproducto de procesos naturales, como la respiración, la descomposición de la materia orgánica o la combustión de la misma (por ejemplo, en incendios forestales) y en la fermentación de los azúcares. También se lo genera artificialmente, a través de la quema de combustibles fósiles.

El dióxido de carbono tiene numerosos usos, como en algunos alimentos y bebidas, como las bebidas carbonatadas; en los combustibles, la medicina, los extintores, entre otros. A pesar de que es utilizado en varios productos manufacturados, sus efectos negativos pueden ser devastadores para el planeta y la vida, especialmente si se encuentra a altas concentraciones, al causar un efecto de gases llamado “efecto invernadero”.

Los gases de efecto invernadero actúan de manera similar al techo de vidrio de un invernadero, atrapando el calor y recalentando el planeta. El aumento de las temperaturas conduce al cambio climático que incluye efectos tales como el aumento del nivel del mar, cambios en los modelos de precipitación que producen que producen inundaciones y sequías, y la diseminación de enfermedades transmitidas por vectores tales como la malaria. A los efectos de este aumento de temperatura es lo que se le denomina Calentamiento Global.

El Calentamiento Global lidera otras problemáticas que afectan directamente a Australia como el cambio climático, con mencionables consecuencias:

  1. El Exceso de gases en la atmosfera produce una barrera no visible que retiene el calor que emana el planeta acumulándolo y aumentando la temperatura de este.
  2.  El Aumento de temperaturas y la modificación de los ecosistemas obliga a la fauna y flora a adaptarse a las nuevas condiciones, pero por su naturaleza las que no logran este cambio se extinguen.
  3.  Enfermedades respiratorias, daños en la piel, insuficiencia renal, aumento de las enfermedades retrovirales y la malaria
  4.  El cambio climático, altera el orden de las precipitaciones, derrite los polos, aumenta el nivel del mar y potencia desastres naturales.

 

Estado Actual En Australia Debido A La Contaminación Por Dióxido De Carbono

Australia, un país donde su desarrollo se ha propagado a lo lago de la costa -y no precisamente en su interior-, registra uno de los niveles más elevados de emisión de dióxido de carbono per cápita en el mundo entre los países desarrollados. Produce alrededor de 1.5% de los gases de efecto invernadero a nivel global.

Causas Específicas: La alta industrialización en Australia, el alto parque vehicular, su nivel demográfico, la débil regulación de los emisores de CO2

Causas Difusas: El uso de clorofluorocarbonos, la industria agrícola, refrigeración, aires acondicionados, minería

En el 2012, el Gobierno australiano estableció un impuesto de 23 dólares australianos por tonelada de CO2 emitida , la cual fue derogada en 2014 por el Senado de Australia, favoreciendo a las principales empresas productoras de carbón, petróleo y derivados, como también de gas metano (gas natural) . Esta medida fue impuesta para cumplir las expectativas de reducir al menos un 15% de sus emisiones de dióxido de carbono hacia el año 2020; también hacer cumplir las medidas adoptadas del Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y principalmente, el Protocolo de Kioto. El panorama no es muy alentador: a un año de la fecha establecida para reducir las emisiones de dióxido de carbono, Australia no ha cumplido su misión.

El Primer Ministro, Scott Morrison durante su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas el 26 de septiembre de 2019, mencionó algunos puntos a favor de la priorización del cambio climático durante su gestión. Sin embargo, él mismo se contradijo: Morrison ha mencionado que para 2030 se reducirán alrededor de 26-28% de las emisiones de CO2, lo cual significará “una creíble, justa, responsable y lograble contribución en la acción del cambio climático” ; cuando la Autoridad del Cambio Climático -una entidad del mismo gobierno- recomendó que las emisiones para 2030 deben bajar al menos en un 45% para reducir futuros riesgos.

De hecho, se ha roto el récord de emisiones de CO2 y de continuar así, superará en 1.1 billones de toneladas a lo esperado según el Acuerdo de París.

Si el discurso sobre el cambio climático de Morrison se contradice con sus propias entidades dedicadas a la investigación científica sobre el cambio climático, ¿cómo habrá sido la reacción de los investigadores independientes? Australia es también es un exportador de petróleo, y el tercero en el ranking mundial, detrás de Rusia y Arabia Saudita.

La respuesta es sencilla: el gobierno australiano aún no ha reflejado un interés real por combatir el cambio climático, traducido como aumento del nivel del mar, blanqueamiento de corales, destrucción de ecosistemas terrestres, desplazamiento de aborígenes australianos, etc.

Y eso se refleja claramente en palabras de la juventud australiana, preocupada por el cambio climático, donde han determinado que la gestión de Tony Abbott, Malcolm Turnbull y Scott Morrison han sido más pobres que sustentables en cuanto a un cambio real ecológico.

Curiosamente, aquí figuran personas de relevancia ambiental internacional, en el cual sugieren un cambio no solo con el gobierno australiano, “sino también comenzar acciones con gobiernos locales, industrias y la comunidad internacional”. Las últimas elecciones se están basando exactamente en algo que se ha considerado prioritario como el cambio climático y la reducción de emisiones de gases del efecto invernadero. De ahí surge el discurso ambientalista del Primer Ministro Morrison como respuesta a la presión mediática y de la población hacia más acción y menos palabras.

El cambio climático se está produciendo de manera gradual, y muchos de sus efectos se van dejando notar. Australia es un ejemplo claro, y así se ha querido demostrar en esta investigación, donde los ecosistemas juegan un papel importante.

La pérdida de la biodiversidad hace que ciertas interacciones dejen de ser posibles. Es por ello que las intervenciones se hacen necesarias para frenar las consecuencias del cambio climático. Se precisa de una comprensión de las necesidades evolutivas y ecológicas en el país oceánico, así elaborar alternativas ante la debacle de los últimos 20 años, como las olas de calor de 2009, 2011 y 2019. Para ello, el Buró de Meteorología del Gobierno de Australia ha puesto a disposición para sus ciudadanos un sistema de servicios ante olas de calor.

El gobierno de Canberra urge una redefinición de comprensión ecológica sobre sus medidas, y debe hacerlo lo más pronto posible, pero cabe preguntarse ¿harán valer sus prioridades ante los intereses de empresas como la minera BHP Billition, la petrolera Woodside o las construcciones sobre el ecosistema marino?

 Políticas Climáticas Implementadas Por Australia Y Organismos Internacionales Para Mejorar Las Condiciones Ocasionadas Por Las Emisiones De CO₂

Las condiciones que vive el Planeta Tierra ante las alarmantes cifras que varias entidades internacionales lanzan anualmente, indican el deterioro de la capa de ozono por las altas emisiones de CO₂ lanzadas por diferentes fuentes, siendo las principales el sector industrial y el procesamiento de combustibles fósiles. El abuso de hidrocarburos ha ocasionado que muchas entidades, tanto no gubernamentales como Estados, se preocupen por buscar fuentes de energía alternativas que amortigüen los daños colaterales ocasionados por el uso de hidrocarburos.

Se recalcan los retos que tiene el Estado australiano ante la problemática ambiental en la cual ellos son afectados. A continuación, se mencionan los más importantes a abordar:

Según los acuerdos internacionales sobre el clima, Australia tiene dos objetivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero:

  •  5% por debajo de los niveles de 2000 para 2020 (según el Protocolo de Kioto ) y
  •  26-28% por debajo de los niveles de 2005 para 2030 (según el Acuerdo de París ).

Con dificultades para cumplir su objetivo de 2020, alcanzar el objetivo de 2030 puede ser un desafío. La política climática ha sido un tema polarizador y altamente político en Australia. Varias propuestas para establecer un esquema de comercio de emisiones se han despegado, con el anterior Gobierno de ALP (Partido Laborista Australiano) finalmente estableciendo un mecanismo de fijación de precios del carbono en 2012. Sin embargo, el ‘impuesto al carbono’ fue derogado por el Gobierno de Abbott en 2014. En cambio, el Fondo de Reducción de Emisiones (FER) es ahora la pieza central de las políticas actuales del gobierno australiano para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero.

El gobierno de Abbott introdujo legislación en el último parlamento en un intento por abolir la Autoridad del Cambio Climático como parte de su esfuerzo por desmantelar la estructura de política climática del antiguo gobierno de ALP. Sin embargo, el primer proyecto de ley de abolición fue rechazado por el Senado, mientras que el segundo proyecto de ley finalmente expiró. Aunque el intento de abolición no tuvo éxito, la mitad (cuatro) de los puestos de miembro de la Junta de la Autoridad quedaron vacantes durante más de un año a partir de 2014. Esto ocurrió después de que los miembros renunciaron.

El Gobierno también tomó medidas para reducir aún más las emisiones de hidrofluorocarbonos (HFC) en un 85% para 2036, con medidas previstas comenzado en el 2018. Estos potentes gases de efecto invernadero se utilizan comúnmente en refrigeración y aire acondicionado. El Gobierno ha dicho que implementará medidas para reducir las emisiones de HFC hasta 80 Mt CO2-e para 2030. Estas medidas incluyen prohibir las importaciones de equipos que contienen HFC y trabajar con las empresas para fomentar la instalación y el mantenimiento adecuados de los equipos que contienen HFC para reducir el gas, fuga y uso de energía.

Proyecciones a Futuro

Las proyecciones para la reducción de CO2 se han ido modificando año con año, puesto que en el informe de 2017 se proyectaba que para 2020 la emisión de CO2 sería de 551 toneladas métricas equivalente de dióxido de carbono (Mt CO2-e), mientras que en el informe de 2018 se proyectan 540 Mt CO2-e, lo cual representa una reducción de 2%. Asimismo, las proyecciones para 2030 se modificaron, pasando de un estimado de 570 Mt CO2-e en el informe de 2017, a 563 Mt CO2-e en el informe de 2018.

Estas modificaciones en las proyecciones se han presentado gracias a la reducción en las emisiones provenientes del uso de la tierra y de la demanda de energía, el uso de energías renovables, entre otros factores. Sin embargo, el factor de la demanda es el que el informe analiza con mayor profundidad.

Posibles Soluciones

Estas proyecciones toman en cuenta también las políticas implementadas por el gobierno de Australia. Pero estas, aunque han llegado a ser medianamente efectivas, no detendrán la contaminación ni el cambio climático, puesto que este fenómeno es inminente. Algunas acciones que el gobierno australiano podría poner en práctica serían:

  1.  Centrarse en la educación de la población en temas de reducción de desechos y emisiones domésticas al incluir un aporte más profundo en todos los planes de educación de Australia.
  2.  Poner a disposición de métodos alternativos de obtención de energía, promoviendo el uso de energías limpias en la industria y lo domestico.
  3.  Adoptar un nuevo sistema de ventilación en las edificaciones australianas que limite los usos de emisores de CO2.
  4.  Renovar el transporte de personas en Australia para reducir emisiones del CO2 provocadas por los vehículos impulsados por combustibles fósiles al implementar un sistema de transporte público eficiente que resuelva la demanda de los australianos y reduzca las emisiones de CO2 .
  5.  Aumentar el presupuesto del Fondo de Reducción de Emisiones (FER) a través de aportes más significativos de la industria, el sector agrícola, la minería y los agentes que utilizan aires acondicionados, al ser también emisores de CO2. Retomando el impuesto por emisión de tonelada de CO2 incluyendo un nuevo impuesto a los conductores, y a todos los productos que contengan clorofluorocarbonos.

Las recomendaciones expuestas anteriormente no se enfocan en acabar con la problemática de las emisiones de CO2 a totalidad, sino adoptar nuevas prácticas que puedan reducir los daños que los métodos tradicionales de producción han causado a lo largo de los procesos de industrialización mundial, y así aumentar las oportunidades de vida y desarrollo de las siguientes generaciones.

Conclusiones

El nivel actual de emisiones de CO2 en Australia son producto del crecimiento económico en el país, sin planificación y sin considerar el abono al Efecto Invernadero que generaría. Los modelos de industrialización adaptados al país que iniciaron a finales del siglo XIX dan ahora su resultado más alarmante al contribuir a otras problemáticas medioambientales e impactos en los habitantes de Australia, tal se demostró el presente año con las olas de calor que afecta no solamente a la flora, sino a la fauna nativa del país, la cual es vasta y única.

Es cierto que el gobierno se comprometió a reducir las emisiones, pero son insuficientes sus niveles, además de suprimir impuestos a las corporaciones emisoras de Dióxido de Carbono, la mismas que han dañado los ecosistemas australianos.

Las causas difusas no han sido valoradas para la realización de planes que frenen las emisiones y contribuyan a el tratamiento de los efectos del cambio climático, lo único que puede esperarse es la drasticidad con la que las autoridades habrán de actuar: desde un impacto a medias hasta uno realmente sorprendente, que bajo presión de los ciudadanos (que cada vez son más afectados por el cambio climático) deberá imponer con métodos mucho más eficientes sus medidas, o bien restructurarlas como una alternativa mucho más viable que las que ahora están en curso.

 

22 October 2021
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