Temple Grandin: Zoóloga que Padecía Autísmo

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Neuropsicología.

En este capítulo, el autor visita a Temple Grandin, una zoóloga que padece autismo. Temple manifestaba los síntomas de este trastorno desde los primeros meses de vida. Una de sus dificultades más grandes era su agudeza sensorial (sobre todo auditiva), ya que los autistas suelen verse abrumados debido a la sobreestimulación presente en el ambiente, como, por ejemplo, los ruidos. Temple tampoco comprendía las normas sociales, por lo que no le resultaba sencillo comunicarse con los demás. Además, a la edad de 3 años, cuando se suponía debido a su desarrollo, que ella podía hablar, no lo hacía. También era una niña violenta en algunas ocasiones. Aun con todas estas dificultades, con el paso del tiempo, Temple desarrolló una capacidad de concentración extraordinaria, que le permitía desconectarse de la sobreestimulación ambiental. Temple padece una leve ataxia, ya que presenta cierta torpeza motora. No parece ser consciente de las normas sociales presentes en cada momento, ni de las necesidades y sentimientos de las personas que se encuentran con ella. Ella manifiesta que no comprende las emociones complejas, y tampoco puede sentir empatía, por ejemplo, por los personajes de películas u obras literarias.

Con el fin de aprender cómo se comportan los seres humanos, y poder predecir sus conductas en situaciones determinadas, comenzó a ver videos y a leer revistas. Al no ser capaz de inferir la verdadera intención de los demás, Temple ha sufrido burlas durante mucho tiempo, y, también debido a ello, se propuso ver tales videos, para poder averiguar qué es lo que piensan realmente las personas y cuáles son sus intenciones o sentimientos ocultos, y así evitar volver a ser engañada. A pesar de ser una mujer muy inteligente y exitosa, sus relaciones interpersonales se limitan casi exclusivamente al ámbito laboral, sin poder disfrutar de unas relaciones de amistad consolidadas, o una pareja. De niña, presentaba sensaciones contradictorias o ambivalentes; por un lado, deseaba el contacto humano, pero por otro lo evitaba. Es una persona que prefiere el contacto con los animales antes que el contacto humano, ya que este último le resulta excesivamente complejo. De hecho, es capaz de percibir con éxito los sentimientos y estados anímicos de los animales, pero siendo incapaz de percibir correctamente las emociones en los humanos, viéndose obligada a convertir las emociones en algo puramente objetivo y físico, para lograr comprenderlas mínimamente.

Temple descubrió su interés por la ciencia siendo adolescente, al encontrar que la ciencia seguía un lenguaje totalmente objetivo y fijo, algo de lo que carecían las relaciones sociales, siendo estas últimas totalmente subjetivas y cambiantes, algo que ella no podía comprender. Sabiendo que ella no podría llevar una vida social funcional y normal, decidió dedicarse por completo a la ciencia y a su trabajo.

Síntomas del trastorno y/o enfermedad.

  • Relaciones interpersonales disfuncionales. Estas personas no son capaces de percibir y comprender los sentimientos y las intenciones de los demás. Tampoco son capaces de hablar sobre sus propios sentimientos. Su empatía no se desarrolla correctamente.
  • Dificultades comunicativas, tanto verbales como no verbales, ya que su desarrollo del lenguaje verbal y gestual se ve afectado. Tienen dificultades para comprender las expresiones de doble sentido, como el sarcasmo o la ironía.
  • Las actividades lúdicas se ven afectadas, además de su capacidad imaginativa, sobre todo en juegos simbólicos.
  • Hipersensibilidad o hiposensibilidad ante los estímulos ambientales, que los individuos corrigen mediante la autoestimulación.
  • Presencia de estereotipias motoras para compensar el exceso o falta de estimulación, tales como balanceos, aletear, o correr en círculos. También pueden presentar ecolalia o estereotipias verbales.

 

Diagnóstico y diagnóstico diferencial.

Para realizar un diagnóstico, sobre todo en niños, es esencial fijarse en ciertos indicadores. Si el niño se muestra reacio a mantener contacto visual y físico, no parece tener interés en las relaciones sociales o en el juego simbólico, presenta movimientos o conductas repetitivas, un lenguaje literal y excesivamente breve. Si también presenta hipersensibilidad o hiposensibilidad ante los estímulos ambientales y un coeficiente intelectual inferior (no en todos los casos), junto con dificultades para captar e interpretar el contexto y las normas sociales para ajustar su conducta a las mismas, es posible que el niño sea autista, y debería pasar por una evaluación que lo corrobore. Cabe destacar que, dependiendo de la gravedad de los síntomas, el niño, si finalmente es diagnosticado, será clasificado en el grado del Espectro Autista en el que se encuentre.

La prevalencia de este trastorno es mayor en niños que en niñas, ya que, posiblemente, las niñas que padecen este trastorno pasen más desapercibidas que los niños. Una de las diferencias más importantes que se deben tener en cuenta para realizar el diagnóstico direferencial del autismo y clasificar a la persona dentro del espectro, es que, mientras que los asperger pueden llegar a tener una inteligencia superior a la normal, los autistas frecuentemente pueden tener un nivel de inteligencia inferior a lo normal, aunque pueden ser muy habilidosos en aspectos muy concretos. Además, para los autistas la autoestimulación (por ejemplo, los balanceos) es esencial, ya que esta es su manera de tranquilizarse y regular los estímulos del exterior. 

Otra diferencia que encontramos entre los autistas y los asperger, es que los asperger suelen comunicarse con un lenguaje excesivamente recargado y formal (dependiendo del caso), mientras que los autistas restringen su comunicación al máximo, expresándose de una forma muy breve o incluso telegráfica.

Otro trastorno que puede ser fácilmente confundible con el autismo, es el trastorno esquizoide de la personalidad. Este último comparte muchas similitudes con el autismo, pero la diferencia fundamental entre ambos trastornos es, que mientras los individuos autistas desean mantener contacto con los demás, pero fracasan al no poder comprender las relaciones sociales y su funcionamiento, los individuos con trastorno esquizoide de la personalidad realmente no disfrutan de las relaciones sociales, ni desean mantenerlas.

También podemos diferenciar al autismo del TOC, ya que, las personas autistas, para poder regular la estimulación ambiental, y en muchos casos para autoestimularse, suelen llevar a cabo conductas repetitivas o estereotipias, pero realmente, estas estereotipias no generan ansiedad, sino que contribuyen a que la persona se calme. Además, suelen ser personas muy rutinarias y repetitivas, ya que estos hábitos realmente les ayudan en su vida diaria, y lo hacen voluntariamente. A diferencia del autismo, las personas que padecen un trastorno obsesivo-compulsivo, llevan a cabo conductas repetitivas, pero no por placer o por voluntad propia, sino que se ven obligadas a ello, para poder manejar los impulsos que les generan ansiedad. Por ello, estos dos trastornos suelen confundirse.

Por último, podemos decir que el trastorno de ansiedad social o fobia social también puede confundirse con el autismo, ya que, la fobia social implica una dificultad en las relaciones sociales por miedo al rechazo, y por ello, la persona que lo padece evita este tipo de situaciones. La persona autista, en cambio, por lo general no evita la interacción social, sino que se resigna al no poder entender las relaciones sociales y adaptarse a ellas, y, por tanto, no poder establecer estas relaciones con seguridad y eficacia.

Descripción del trastorno y/o enfermedad.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que por lo general se manifiesta en edades tempranas, y el individuo lo padece durante todo su ciclo vital. Este trastorno se caracteriza, sobre todo, por las carencias que presenta la persona en cuanto a sus relaciones sociales, entre otros síntomas. Las personas autistas por lo general tienen muchas dificultades para comunicarse, pueden llegar a actuar de forma impulsiva, muestran conductas o intereses que suelen conllevar rechazo por parte de los demás, y, mientras que presentan carencias para establecer relaciones sociales con éxito, su mundo interior es muy rico. Otra característica de las personas autistas, es que interpretan el ambiente de forma literal. Tienen dificultades para inferir las necesidades y los sentimientos de los demás, pueden no ser conscientes de las consecuencias de su conducta sobre los demás, y no comprenden las intenciones ocultas detrás de la conducta y el lenguaje. Tampoco son capaces de identificar las emociones propias o ajenas, lo que les impide comunicarse con normalidad. 

Debido a esta literalidad, los niños autistas presentan dificultades para introducirse en los juegos simbólicos, ya que tampoco desarrollan su empatía con normalidad, algo fundamental para poder jugar a este tipo de actividades lúdicas. Las personas autistas pueden presentar una inteligencia inferior a lo normal, aunque estos resultados pueden verse afectados por el escaso control que poseen sobre los aspectos subjetivos del ser humano, como, por ejemplo, el control emocional, y destacan por las actividades que conllevan una inteligencia en tareas objetivas, como en las ciencias, como es el caso de Temple. Esto no siempre es así, ya que hay personas autistas que pueden destacar en ámbitos como la música. Esto implica que una persona autista puede tener habilidades extraordinarias para la música, pero no podrá emocionarse al escucharla.

 En general, la inteligencia de las personas autistas, aunque sea inferior en varios aspectos, puede ser incluso superior a lo normal en ámbitos muy específicos, los cuales evidencian su talento. Por ello, las rutinas son esenciales para las personas autistas, ya que les permiten compensar sus dificultades y organizar su día a día, aprender a manejar las situaciones sociales y poder actuar de acuerdo a las mismas, al llevar una vida lo más objetiva y controlada posible.

Etiología del trastorno y/o enfermedad.

En un principio, el autismo se llegó a confundir con la esquizofrenia infantil, y también se atribuía su origen a los cuidados negligentes e insuficientes de los progenitores, llegando a proponer el internamiento de estas personas por atribuirles un retraso. Hoy en día, se sabe que este trastorno es de origen orgánico, es decir, que, en muchos casos, este trastorno se manifiesta genéticamente, aunque también puede ser adquirido durante la gestación, debido a lesiones cerebrales, o incluso en la edad adulta. Este trastorno no desaparece, aunque los individuos que lo padecen, en muchos casos, con el tiempo consiguen adaptarse y compensar sus carencias para poder llevar una vida más o menos normal.

Valoración/reflexión.

El autismo en general es un trastorno desconocido. En muchas ocasiones, conocemos ciertos aspectos sobre él gracias a las películas o series de televisión, pero no somos conscientes de que este tipo de contenidos no nos aportan una fiel versión de la realidad. Muchas personas consideran a este trastorno como algo negativo o despectivo, pero yo personalmente no creo que sea así completamente. Este trastorno provoca serias dificultades en la persona que lo padece, pero a su vez, considero que este trastorno puede influir positivamente de alguna manera en la persona, ya que ellos tienen una forma de ver y entender el mundo que no cualquiera es capaz de poseer. El hecho de no contar con ciertas habilidades, puede propiciar el desarrollo de otras, o que la persona ponga en marcha ciertas estrategias para compensar estas carencias, lo cual evidencia su esfuerzo por entender y ser entendidos. 

No se le presta atención tampoco al hecho de que anhelan unas relaciones sociales estables y duraderas que no pueden mantener debido a su trastorno, y que en vez de generar más empatía con estas personas se las estigmatiza y rechaza, obligándolos así a refugiarse en su mundo interior y observar algo que ellos no pueden conseguir por sí solos. En definitiva, es muy duro padecer un trastorno que impide a la persona percibir el mundo subjetivo presente entre los seres humanos, siendo esta subjetividad una parte esencial del mismo.

Referencias.

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  4. CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (s. f.). Signos y síntomas de los Trastornos del Espectro Autista | NCBDDD | CDC. Recuperado 4 de mayo de 2020, de https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/autism/signs.html
  5. Cruells, J. (2019). El TEA y su diagnóstico referencial. Recuperado 3 de mayo, de https://www.autismo.com.es/autismo/documentacion/documents/Monografies%2003-ES.pdf
  6. Autisme la Garriga. (2016). Que es el autismo. Recuperado 3 de mayo de 2020, de https://www.autismo.com.es/autismo/que-es-el-autismo.html
27 April 2022

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