Comentario Literario del Libro 'El Arte de Amar'

Mi tarea era escribir un ensayo de un libro de amor. Escogí el libro “El arte de Amar” porque varias veces había escuchado a gente decir que era un libro muy bueno, y la verdad es que si, si lo es, en lo personal nunca me había dado el tiempo de leer y realmente hacer comprensión de la lectura, cada quien imagina e interpreta las cosas a su manera, pues mi manera de interpretar este libro es que te enseña a como amarte primero a ti misma, amar la vida, amor por Dios, amar las cosas que uno hace, amar a otras personas, etc.

“En el acto de amar tengo que conocer a la otra persona y a mi misma para poder ver su realidad”. El autor hace mención en que para la mayoría de la gente el problema del amor, consiste en ser amado y no en amar.

La sociedad ha sido guiada por el materialismo, etiquetas, estatus y la imagen que se presenta ante los demás, en este caso no estaríamos amando a una persona si no a un objeto formado por un modelo inalcanzable, una persona falsa, una persona oculta dentro de la sociedad, y de esa forma estaríamos esperando un amor romántico que sin duda alguna no existe, como las películas de amor que de igual forma influyen en nuestras expectativas para un amor de toda la vida, que no es imposible, sin embargo habrá que hacer más que regalar un ramo de rosas o ser una excelente ama de casa para lograrlo, no es cumplir con las expectativas de la otra persona para lograr ser amada, significa hacer un intercambio de muchas cosas con las cuales ambas partes sientan satisfacción y bienestar estando cerca, es dar amor y recibir amor, lo que se quiere dar a entender en el primer capítulo es que el amor no es algo que se pueda comprar y tirar cuantas veces uno lo desee, no es algo que tenga que ser de la noche a la mañana, es algo que se tiene que llevar a la practica en toda la extensión de la palabra, para llegar a ser lo suficientemente capaces de aprender a amar.

Todas las formas de amor planteadas, tienen un objetivo en específico que sería el de cumplir con una necesidad del hombre, una necesidad importante dentro de su desarrollo; el amor fraternal tiene la necesidad de ayuda y apoyo, el amor materno satisface la necesidad de supervivencia del niño y la necesidad de protección que la madre le da al mismo; el niño al nacer no tiene conciencia de la realidad que le rodea o de sí mismo. Tan sólo siente la estimulación del calor de la madre y el alimento, la satisfacción y seguridad que la madre le produce; lo exterior es real en función de sus necesidades. Cuando crece aprende a percibir las cosas, aprendiendo a manejar las cosas y a la gente. Siente el amor incondicional materno. Los niños entre los ocho y medio a los diez años ya pueden amar y no sólo responder con gratitud y alegría al amor que reciben. El niño pasa de su egocentrismo a valorar las necesidades de los demás, donde dar o amar es más satisfactorio que recibir, sintiendo una nueva sensación de unión, el amor erótico da a conocer la necesidad de fusión con alguien en específico, el amor a sí mismo tiene la necesidad de comprensión a sí mismo.

Todas estas necesidades están ligadas a la satisfacción de saciar las mismas del individuo, quizá todas estas necesidades son la razón por las cuales el sujeto no llega a comprender que el amar es algo que debe de llevarse a cabo día a día; Fromm enfatiza la parte de que en el occidente se tiene un punto de vista acerca del amor, distinto a otros lugares, pero al final de todo la sociedad únicamente está guiada por los cambios y el ambiente, y en el mundo entero, lo actualmente importante va guiado a lo materialista.

Si partimos de la premisa de que el amor es una capacidad del carácter maduro, observando la sociedad occidental es indudable que el amor es un fenómeno relativamente raro, dándose en realidad diferentes formas de pseudoamor o “desintegración del amor”.

La estructura social, regida por el capitalismo, en un principio de supuesta libertad política y de mercado, necesita mano de obra obediente y eficiente, al mismo tiempo que consumidores impulsivos y poco críticos, personas que se sientan libres e independientes que encajen sin dificultades en el engranaje social. Esto ha producido en el hombre la enajenación de sí mismo y de lo que le rodea, en una situación de angustia e inseguridad que hace imposible superar una separatidad1 ante la que la sociedad ofrece muchos paliativos: rutinización del trabajo, el consumo, el ocio prefabricado. Parece que la felicidad pasa por divertirse, y esto implica consumir.

Los autómatas no pueden amar, el amor llega a equiparse con las condiciones mercantilistas que rigen la sociedad, en unas relaciones que suelen ser artificiales. Se ha mantenido el error de pensar que el éxito del amor tan sólo radica en la satisfacción recíproca en el aspecto sexual, cuando en realidad el problema es el amor: está demostrado que los problemas sexuales más frecuentes no tienen su causa en el desconocimiento de la técnica adecuada sino en las inhibiciones que impiden amar. El temor o el odio al otro sexo es la raíz de la dificultad de entregarse por completo. 

“La separatidad es la fuente de una intensa angustia. Por otra parte, produce vergüenza y un sentimiento de culpa.”, estoy totalmente de acuerdo con que el separarnos de algo o alguien, sea nuestra sociedad, la familia, la pareja o el mismo abandono de una actividad que era costumbre realizarla día a día va a generar un estado específico de emociones no tan favorables, de igual forma considero que solo cuando el sujeto comprenda que el evolucionar también está dentro de la individualización podrá superar este miedo de ser diferente, de dejar de sumergirse en cualquier espacio de la sociedad para evitar la soledad.

Al preocuparnos por nosotros mismos estamos siendo egoístas y ya no sentimos placer de nada, o al menos solo sería un placer puramente superficial en el momento que estemos contentos con las cosas ‘buenas’ que nos sucedan.

Si bien es cierto que las personas egoístas no son capaces de amar a otros, también es cierto que son incapaces de amarse a sí mismas. El círculo se cierra cuando consideramos las similitudes entre las personas egoístas y las personas no egoístas neuróticas. Ambos comparten una preocupación materialista hacia los demás.

Las personas que no son egoístas, tienen más profundo un auto-centrado. El amor es exclusivamente un acto de la voluntad y un compromiso de que por lo tanto en esencia no importa demasiado quienes son las dos personas, si te amas a ti mismo amas a todos los demás por eso es tan importante primero amarse a uno mismo para poder DAR amor a otra persona… mientras ames a otra persona menos que a ti mismo no lograrás realmente amarte pero si amas a todos por igual y los amarás como a una persona y esa persona es a la vez Dios, es una gran y recta persona quien, amándose a sí misma, ama a los demás equitativamente.

Para Fromm, el amor religioso, el amor de Dios, surge de la necesidad de sobreponerse de la separatidad y alcanzar la unión. Esto es logrado de maneras similares al amor humano. Según el autor todas las religiones que creen en Dios, independientemente de la cantidad de dioses en los cuales creen, Dios es el valor más alto que hay, el bien más deseado. Por lo tanto, la definición específica de Dios depende en cuál es el bien más deseable del hombre.

Fromm nos habla de ‘estados orgiásticos’. Muchos rituales de tribus primitivas utilizaban las drogas como forma de escapar del estado de separación, o a través de la experiencia sexual, siendo el orgasmo un estado similar al provocado por un trance o los efectos de ciertas drogas.

Las orgias sexuales comunales formaban parte de muchos rituales primitivos. Participar en estos estados orgiásticos al ser una práctica común e incluso exigida por los médicos brujos o sacerdotes, no producía angustia, sentimiento de culpa o vergüenza.

En una cultura no orgiástica se trata de escapar de la separatidad a través del alcohol o las drogas, experimentando el individuo sentimientos de culpa y remordimiento. El acto sexual sin amor no elimina, salvo en forma momentánea, el abismo que separa a dos seres humanos. En esta cultura esta forma de escapar de la separatidad provoca una cada vez mayor sensación de separación. 

Las uniones orgiásticas son intensas, ocurren en mente y cuerpo, son transitorias y periódicas.  Cuando Fromm habla de amor se refiere a un amor maduro donde ‘se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos’. Hay que entender la capacidad de amar como acto de dar, sin pensar en el sentido mercantilista donde dar implica recibir. Al final, dar significa recibir, porque cuando se da con sinceridad no se deja de recibir, o como bien dice Fromm ‘el amor es un poder que produce amor’. Y esto no sería circunscribible sólo al amor, podríamos por ejemplo hablar del maestro que aprende de sus alumnos. 

Pero el amor no sólo es dar, también implica cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento, todos conformando una interdependencia mutua. Fromm habla de ciertos elementos básicos: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

  • Cuidado:

El cuidado implicado en el amor, por ejemplo, en el amor de una madre por su hijo, si la madre no cuida y se preocupa no estamos tan seguros de su amor por él. “El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos”.

  • Responsabilidad:

La responsabilidad, en el caso de la madre y su hijo incumben al cuidado de sus necesidades físicas, en el amor a las necesidades psíquicas de la otra persona. La responsabilidad es estar listo y dispuesto a contestar, es un acto voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades de otro ser humano.

  • Respeto:

La capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única, se conoce como respeto. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es, sin dominar o explotar a nadie. Amo a la persona por cómo es no por como necesito que sea.

  • Conocimiento:

“El conocimiento seria vacío si no lo motivara la preocupación”. La relación más fundamental del conocimiento se refiere a la necesidad elemental de fundirse con otra persona para conocer aquel secreto del hombre. La única forma de obtener el conocimiento total consiste en el acto total de amar: este trasciende desde el pensamiento hasta las palabras.

“El hombre moderno está actualmente muy cerca de la imagen que Huxley describe en un mundo feliz: bien alimentado, bien vestido, sexualmente satisfecho, y no obstante sin yo, sin contacto alguno, salvo el más superficial…”

Actualmente el materialismo se está apoderando de muchas personas siendo este el manipulador de muchos sentimientos; sin embargo, este mismo materialismo nos lleva a estar en una soledad cada vez más oscura. Esto, a su vez, provoca una especie de remordimiento, que, por la misma sociedad, estamos acostumbrados a guardarnos y no nos importa lo que a los demás les pase.

Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados… el amor requiere conocer a la otra persona, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. Implica un compromiso personal, tener la convicción de querer compartir la vida con la persona amada ‘ a pesar de…’, poner en la balanza lo bueno y lo malo…  para después seguir amándola. Enamorarse es maravilloso, pero es solo el principio.  Algunas personas terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.

El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos.  Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, entiendes que como ser humano, esa persona es susceptible de cometer errores. Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende. El amor verdadero es realista y no idealista. No cree en cuentos de hadas, príncipes azules o princesas encantadas. 

El amar no es necesariamente la ausencia de problemas, el amor es un desafío constante. Por ejemplo, una pareja que se ama tiene que pasar por esos conflictos sobre todo resolverlos y con eso reforzar el amor que existe entre ellos si no tal vez el amor sería mucho más frágil.

En el arte de amar se tiene como requisitos en primera instancia la disciplina, luego está la concentración, en tercer plano esta la paciencia, le sigue la preocupación y, por último, y como complemento importante, la práctica.

  • Disciplina:

La mayoría de las veces creemos que la disciplina es un castigo o alguna privacidad, cuando simplemente son una especie de ciertas reglas cuales nos van a ayudar en un momento dado, lo mejor sería que la disciplina la adoptáramos como algo cotidiano o algo natural, de esta manera no tendremos problemas en cumplir con ella.

  • Concentración:

La concentración pura es muy difícil de encontrar, y es sobre todo porque tenemos miedo de encontrarnos con nuestro yo interno, que muchas veces ni nos atrevemos a intentar hacerlo, y así es muy difícil que nos podamos conocer y amarnos.

  • Paciencia:

La paciencia es muy importante para lograr cualquier cosa, si se aspira a obtener resultados rápidos nunca aprenderemos un arte, porque aquí entra la cuestión de que tenemos que amar lo que hacemos, quien aspira en convertirse en un maestro debe comenzar por practicar la disciplina, la concentración y la paciencia a través de todas las fases de su vida, por ejemplo: un niño se cae varias veces, pero lo sigue intentando hasta que lo logra hacer, mejorando día a día en esa acción.

  • Preocupación:

La suprema preocupación con el dominio del arte. Esto describe la actividad, que no necesariamente significa hacer algo, más bien una actividad interna, el uso productivo de sus propios poderes.

  • Práctica:

Fromm se enfoca en la práctica del amor. El amor es un continuo reto, que no es estático. Definitivamente no es una disciplina reforzada, más bien diríamos que es una auto-disciplina. La práctica del amor es una experiencia personal ante la cual no existen recetas, no obstante, existen ciertos enfoques y premisas que nos pueden ser útiles. 

El hombre moderno es excesivamente indisciplinado fuera del entorno laboral. La falta de concentración nos impide estar a solas con nosotros mismos. Todo a nuestro alrededor se muestra acelerado, lejos de esa paciencia necesaria para la quietud y el disfrute verdadero, creyendo que algo se pierde cuando no actuamos con rapidez, cuando es justamente lo contrario.

Y teniendo todo lo anterior en cuenta, lo que nos queda es llevarlo todo a la práctica teniendo en cuenta nuestros conocimientos de uno mismo y solucionar todos los problemas en base a ese conocimiento interno.

Porque amar significa comprometerse sin garantías, entregarte a la persona amada con la esperanza de producir amor. Otra condición necesaria para amar es la actividad, ser activo tanto en el pensamiento como en el sentimiento. 

Pero todo lo descrito está inseparablemente unido al dominio social, es decir, como ya se ha dicho antes el amor no sólo ha de residir en las relaciones con la propia familia, los amigos y las relaciones eróticas, sino también para con todos los que están en contacto con nosotros a través de nuestras actividades diarias. Sin embargo, los principios sobre los que se basa la sociedad capitalidad y el principio que ha de regir el amor son incompatibles.

El autor nos habla de distintos tipos de amor y sus ideas son muy lógicas y fáciles de interpretar, en lo personal, creo que él tiene razón en todo lo que nos plantea ya que el amar a Dios es un valor que no todas las personas tienen, la fe es algo sagrado, y, el amor maternal es una forma de sentirnos seguros, cuando somos tan indefensos y pequeños.

Fromm emite una crítica hacia la sociedad occidental. Refiere que la sociedad esta manejada por una gerencia burocrática, por políticos profesionales. Que las personas son motivadas por la sugestión en masa, su objetivo es producir y consumir más, como propósitos para sí mismos.

Toda la actividad de la sociedad va encaminada y está subordinada por las metas económicas, los medios se han transformado en los fines. El hombre es un autómata: bien alimentado, bien vestido, pero sin preocupaciones finales para lo que es su peculiar cualidad y función humana. El hombre no puede estar solo, por naturaleza necesita socializar con los demás, desde que el hombre era primitivo necesitaba estar en contacto con los demás, desde hace muchos surgió la necesidad de amar.

No se puede forzar a nadie a amar, por ejemplo, cuando obligaban a las mujeres jóvenes a casarse con hombres mayores, el amor es algo que surge sin presiones. El amor es un sentimiento presente en toda ser humano, como animal racional que es. Toda persona tiene necesidad de amar y ser amado ya que es una necesidad vital como el comer y el beber.

El amor no puede ser materializado ya que es propio de los seres vivos, pienso que el amor no es una práctica que se pueda aprender mediante los factores que el autor nos ha indicado puesto que el amor es un sentimiento innato que poseen los humanos, pero, sin embargo, el conocimiento de estos factores puede ayudarnos a que ese amor llegue de una forma más sincera, sabiendo esto, sabemos cuál es el verdadero arte de amar.

11 February 2023
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