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Cronología Histórica De La Segunda Ola Del Feminismo En España

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Introducción

Definición del feminismo

Según la Real Academia Española se conoce como “feminismo” al principio de igualdad de derechos entre hombres y mujeres; otra definición que podemos encontrar en la RAE es “movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo”.

Esta denominación surge a raíz del uso de esta palabra a modo de insulto hacia las mujeres que querían obtener los mismos derechos que los hombres, de modo que decidieron “apropiarse” de esta palabra para calificar a su movimiento.

Antecedentes históricos

Hay autoras que ubican la aparición del feminismo a finales del siglo XIII, cuando la religiosa, filósofa y terciaria de la Orden del Cister, Guillermine de Bohemia propuso la creación de una iglesia compuesta por mujeres. Otras también representan como parte importante de la lucha feminista a aquellas que se les hacía llamar “brujas” pero realmente, es a mediados del siglo XIX cuando comienza una lucha de manera organizada y colectiva. Las mujeres pudieron participar en grandes acontecimientos históricos como el Renacimiento, la Revolución Francesa y las revoluciones socialistas entre otros, aunque siempre de manera subordinada a los hombres. Pero no será hasta después del movimiento sufragista que las mujeres reivindiquen su autonomía.

Precursoras

Olimpia de Gouges fue la primera mujer en crear un manifiesto feminista “Declaración de derechos de la mujer y la ciudadana”. Seguida de Mary Wollstonecraft y Flora Tristán. En nuestro país, la madre y precursora del feminismo fue Concepción Arenal.

Olas o etapas del movimiento feminista

Autoras dividen el movimiento feminista en tres principales olas, pero en contraposición a esta afirmación, hay quienes distinguen cuatro olas del feminismo.

La primera ola del feminismo se conoce como “feminismo ilustrado”. Surge en torno a la polémica de la naturaleza y a la jerarquía de las mujeres cuestionando los privilegios masculinos.

La segunda ola se denomina “feminismo liberal sufragista”, esta ola aborda desde la reivindicación del derecho al voto femenino hasta el acceso a una educación superior, se critica el matrimonio obligado y se liberan en su aspecto físico.

La tercera ola es conocida como “feminismo contemporáneo”, llegó en los años sesenta y existen diversas opiniones sobre su final. Abarca desde políticas públicas hasta el fin del patriarcado. Aparecen los anticonceptivos y la ley de divorcio, además podemos encontrar a las primeras mujeres involucradas en política aunque en menor cantidad que los hombres.

La cuarta ola es la actual, en la que el activismo tanto online como presencial ha ascendido en su protagonismo. Se repudia la violencia de género y el concepto de “sororidad” es esencial.

Cronología histórica de la segunda ola del feminismo

En 1860, Concepción Arenal escribe “La beneficencia, la filantropía y la caridad”, una obra que le ayudó a ganar el premio de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Para conseguirlo, esta autora presentó su obra a nombre de su hijo, puesto que nunca beneficiarían con el premio a una mujer. Así, Concepción Arenal se convierte en la primera mujer premiada por una Academia.

Después, en 1866 el Partido Republicano, presentó la Decimocuarta Enmienda a la Constitución que permite acceder al sufragio activo a los esclavos, sin embargo, mantuvo expresamente su negativa respecto al sufragio femenino. Además, el movimiento antiesclavista, siempre apoyado por los grupos femeninos, rehusó al voto de las mujeres.

Un par de años más tarde, en 1868, la autora feminista Concepción Arenal publicó “La mujer del porvenir”, que trata sobre la condición subordinada de la mujer respecto al hombre. En el año 1884 la misma autora publicó “El estado actual de la mujer en España”. Tras seis años, Emilia Pardo Bazán publicó “La mujer española”, donde trataba principalmente temas como la educación y la maternidad. Se promulga la Ley de Trabajo de Mujeres y Niños en 1900, una medida que, con un marcado paternalismo, limita el trabajo de la mujer en el mundo de la industria.

En el año 1907 se presencia en España la primera reivindicación sobre el sufragio femenino español. Se presentan dos propuestas, pero ambas son denegadas. Al año siguiente se vuelve a proponer la idea de que sólo las mujeres mayores de edad independientes puedan votar, pero también se les niega el voto en este momento.

En el año 1910 por fin se permite a las mujeres españolas asistir a una educación superior como lo la universidad. Ocho años más tarde, un grupo de mujeres se reunió y constituyó la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME).

Se celebró en 1921 la primera manifestación feminista española, donde las feministas repartieron un manifiesto a favor del sufragio femenino.

En 1923 y con la dictadura de Primo de Rivera se otorgó el voto únicamente a las mujeres solteras.

Llegó 1930 y una parte de la población femenina ya formaba parte la mano de obra, vida laboral a la cual ponían fin al casarse o ser madres. Al año siguiente, Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken obtienen el acta de diputadas en las elecciones. Clara Campoamor consigue el sufragio femenino. El aborto pasa a ser legalizado con la época republicana.

En 1933 las mujeres españolas consiguen votar por primera vez.

En 1939 y con la época franquista, todo lo que consiguieron las feministas con su lucha desapareció y se volvió a penalizar el aborto con meses o incluso años de prisión.

Segunda ola feminista

El sistema de jerarquía y de dominación al que se exponían las mujeres respecto a los hombres de la época se basó en dos niveles diferenciados:

Por una parte, la legislación basada en la discriminación que estas sufrían constantemente en los códigos Civil, Penal y de Comercio:

“La mujer casada no disponía de autonomía personal o laboral, tampoco tenía independencia económica y ni tan siquiera era dueña de los ingresos que generaba su propio trabajo. Debía obedecer al marido, necesitaba su autorización para desempeñar actividades económicas y comerciales, para establecer contratos e, incluso, par realizar compras que no fueran las del consumo doméstico. La ley tampoco reconocía a las trabajadoras casadas la capacidad necesaria para controlar su propio salario y establecía que este debía ser administrado por el marido. El poder del marido sobre la mujer casada fue reforzado, además, con medidas penales que castigaban cualquier transgresión de su autoridad: por ejemplo, el Código Penal estableció que la desobediencia o el insulto de palabra eran suficiente par que la mujer fuera encarcelada. Asimismo, el doble estándar de moral sexual le permitía al hombre mantener relaciones sexuales extra-matrimoniales y se las prohibía de forma tan tajante a la mujer que las diferencias quedaron explícitamente manifiestas en la legislación relativa al adulterio y a los crímenes pasionales. El Código Penal establecía que si el marido asesinaba o agredía a la esposa adúltera o al amante de esta, al ser sorprendidos, sólo sería castigado con el destierro durante un corto espacio de tiempo. En la misma situación, las penas impuestas a la mujer eran mucho más severas: al ser considerado parricidio el asesinato del marido, la sentencia era siempre prisión perpetua.”

Además la mujer estaba sometida a un control a nivel social más sutil y eficaz, en el que el dominio y poder del hombre se basaba en los estereotipos femeninos respecto a su función social y doméstica, tales como “ángel del hogar”, “dulce esposa” o “madre solícita” entre otros.

Conclusión

En conclusión, la mujer siempre se ha visto por debajo del hombre en una escala jerárquica social; no fue hasta que se dieron cuenta de su situación y comenzaron a luchar contra ello, que su condición social no cambió.

Las mujeres a lo largo de la historia y gracias al feminismo y a la lucha que este movimiento conlleva, han conseguido grandes cosas como obtener derechos, tener la opción de votar y formar parte de unas elecciones democráticas, han conseguido introducirse en el mundo laboral de forma que sus estereotipos de “mujer femenina” o “mujer de casa” en los que han sido encasilladas a lo largo de sus vidas poco a poco están desapareciendo.

Además, las feministas y su lucha han conseguido subir peldaños en el mundo económico, acceder a cargos políticos, ser escuchadas y tener voz ante la sociedad.

La figura de la mujer ha sido denigrada y pisoteada durante muchos años, se ha dedicado toda su vida a su familia sin ser personas realizadas ni de estudios, y gracias a las que lucharon por sus derechos y ascendieron socialmente de manera gradual, hoy nosotras tenemos todo aquello por lo que tanto se luchó.

Actualmente, aún no existe una igualdad absoluta, por ello las nuevas generaciones no debemos dejar de luchar por conseguirla y por mantener lo que nuestras antecesoras nos dejaron.

Bibliografía

  • http://sandrarodriguezburgos.blogspot.com/2012/07/historia-cronologica-del-feminismo_12.html
  • http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1397
  • https://www.clarin.com/entremujeres/genero/mujeres-feminismo-ola-feminista_0_N-yPg4mar.html
  • http://www.historiasiglo20.org/sufragismo/femespana2.htm
17 July 2021

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