Desigualdad Extrema: Brecha de Ingresos y Riqueza como Un Problema Principal en México

Oxfam revelo en el 2014 que 85 personas en el mundo tenían la misma riqueza que la mitad de la población humana, pero en enero del 2015 el número había reducido a 80. Desde entonces se inició movimiento global en el marco de la campaña “IGUALES” para que nos alumbre sobre la verdadera magnitud de la desigualdad que se vive nuestro país.

En México ha crecido la desigualdad, tanto que estamos dentro del 25% de países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y al mismo tiempo la economía se ha estancado, siendo la decimocuarta economía del mundo 53.3 millones de personas viviendo la pobreza. El crecimiento económico es magro, los salarios promedios no crecen, la pobreza persiste pero la fortuna de unos cuantos sigue expandiéndose, mientras el PIB per cápita crece a menos del 1% anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por 5. Como consecuencias la desigualdad trae limites al desarrollo del capital físico, social y humano necesario para mejorar las condiciones de vida y el bienestar de las personas, por lo tanto combatir la desigualdad para reducir la pobreza es una tarea que nos implica todos.

Ahora bien, esta desigualdad que caracteriza a México no sólo tiene implicaciones sociales ya que las implicaciones políticas juegan un rol preponderante, y uno de los aspectos más graves se ve reflejado en la distribución del ingreso, y con el tiempo si ha crecido el ingreso per cápita pero se han estancado las tasas de pobreza en el país y esto se debe a que el crecimiento se concentra en las esferas más altas de la distribución. Uno de los grandes problemas reside en que nuestra política fiscal favorece a quien más tiene, y esto no es progresivo y el efecto redistributivo resulta casi nulo, otras consecuencias de la desigualdad en México y que están pendientes en la agenda pública son: la población indígena cuya tasa de pobreza es cuatro veces mayor a la general, la educación pública versus la privada y la violencia causada de la marginación. En mi opinión México debería cambiar desde la política fiscal, ya que debe de haber una igualdad con todos los ingresos sin tener favoritismos, puesto que todo esto solo nos genera problemas en las tasas económicas y se ven aún más afectados en diferentes situaciones las personas de muy bajos recursos. Por lo tanto si el país sigue así nunca vamos a poder alcanzar altos niveles de desarrollo pues condena a un elevado porcentaje de la población a vivir en las mismas condiciones en las que nacieron.

La agenda para el futuro

Debemos frenar la desigualdad y parar la pobreza para no tener una amenaza en el crecimiento sostenible de México, las soluciones para hacer de México un país más justo son:

  1. Garantizar el acceso a servicios básicos bajo un enfoque de derechos.
  2. La creación de una política fiscal progresiva y una distribución más justa.
  3. El gasto focalizado en la educación, salud y accesos de servicios básicos, en infraestructura, en escuelas que cuenten con los servicios necesarios, etc.
  4. Mejorar la política salarial y laboral.
  5. Transparencia y rendición de cuentas para combatir la corrupción.

     

El autor marca estos aspectos bastante relevantes para un cambio, por lo que creo que es hora de hablar del tema y ya no esquivarlo, México tiene que cambiar tanto por razones éticas, políticas y económicas. Esto no puede seguir así, el país no debe beneficiar a solo unos cuantos, es hora de cambiar el panorama y la magnitud de desigualdad que nos caracteriza. Debemos conseguir una política fiscal que nos ayude a tener un mejor nivel económico, ya que ella es la que compensa alrededor de una tercera parte de la desigualdad del ingreso antes de impuestos y transferencias (lo que suele denominarse desigualdad del ingreso de mercado).

La magnitud de la desigualdad en México

México tiene un coeficiente de Gini de 0.441 cuando el promedio es de sólo 0.373, esto quiere decir que México tiene mucha más desigualdad que el promedio de todos los países, de hecho al ordenarlos de menor a mayor nivel de desigualdad, México ocupa el lugar 87 de 113 países. En algunas gráficas que nos han proporcionado muestran dos resultados conocidos, 1: que entre mediados de los noventas 2010 disminuyó significativamente la desigualdad del ingreso en México y 2: que al menos con la base de datos de la OCDE en 2012 la magnitud de la desigualdad en México es mayor de lo que era a principios de los ochenta. La reciente reducción en México de la desigualdad se ha atribuido a tres factores principales: a las remesas que reciben los hogares mexicanos de bajos ingresos, a la mejor focalización de algunos programas sociales y a una menor desigualdad en los ingresos salariales.

Con base de datos del 2014 hoy 16 mexicanos figuran en la categoría de multimillonarios mexicanos, lo que ha cambiado en ellos de manera muy significativa es la importancia y magnitud de la riqueza de sus millones, actualmente equivalen a 142, 900 millones de dólares, cada miembro de este selecto grupo de mexicanos pasó de 1,700 a 8,900 millones de dólares. El lapso de 1996 y 2014 el PIB cápita sólo ha crecido alrededor de 26%, crecimiento muy debajo de lo que de hecho han aumentado las fortunas de los multimillonarios mexicanos.

En la actualidad el rendimiento real de riqueza de 4 mexicanos multimillonarios es alrededor de un tercio del ingreso acumulado por casi 20 millones de mexicanos. Y de nuevo la misma historia: el ingreso de un grupo en extremo pequeño de la población no guarda relación alguna con de la parte más grande de la población mexicana. Esto da como resultado comparar la evolución del rendimiento de la riqueza de estos multimillonarios con el ingreso en la parte inferior de la distribución del ingreso en México. Y en opinión aquí no hay ningún crecimiento favorable al país, seguimos en la misma línea de desigualdad, donde al pobre se le sigue haciendo menos y al rico se le presentan más beneficios y sus riquezas solo crecen día con día. Dicha desigualdad económica que se presenta facilita la captura institucional, y en la medida que esto sucede enfrentamos peores gobiernos, más separados de la realidad pública y más al servicio de intereses privados sobre los públicos. Y precisamente lo que tienen en común los 4 primeros millonarios en la escala, es que todas sus riquezas derivan una parte significativa de su fortuna en sectores privatizados, concesionados y/o regulados por el sector público.

Por otro lado la falta de competencia económica y un débil marco regulatorio constituyen el escenario ideal para el abuso por parte de empresas con un cierto poder monopólico u oligopólico. El claro ejemplo está basado en Carlos Slim, quien hizo que mexicanos pagarán durante años tarifas telefónicas muy por encima de lo que habrían pagado en un contexto competitivo o adecuado regulado, y esto es gracias al poder monopólico de las empresas del señor Slim. Hablando del campo minero podemos observar la desigualdad en los recursos naturales de la nación entera que han beneficiado sólo unos cuantos. Nuestra política fiscal no corresponde a una economía desigual en donde los instrumentos tributarios se diseñan para reducir de manera significativa las brechas en el ingreso entre ricos y pobres, en pocas palabras no tenemos una política fiscal especialmente progresiva. En una economía tan desigual como la mexicana, los hogares pobres pueden terminar pagando (en forma de impuesto) más que los hogares ricos, así que nos encontramos es un escenario en donde quien más le percibe es quien mayores beneficios reciben por parte del sistema tributario, mismo que tiende a grabar más el consumo que el ingreso.

A partir de 1981 y 2012 la participación del capital aumentó del 62% al 73% y la del trabajo disminuyó del 38% al 27%, en estos últimos 30 años podemos observar un crecimiento paulatino de la participación del capital en el ingreso nacional pero al mismo tiempo una consecuente disminución de la participación del factor trabajo, todo lo anterior favorece en 11% al ingreso nacional a favor del capital y a costa del trabajo. Las explicaciones del fenómeno pueden definirse como un aumento considerable del tamaño del capital en México o bien en un aumento en la capacidad de negociación de los dueños del capital para apropiarse de una porción mayor de valor agregado. Como podemos ver la exacerbada concentración tanto del poder económico como el político desembocan en un ciclo que perpetúa las ya de por sí acentuadas desigualdades.

En mi opinión las autoridades tienen un abanico de opciones para lograr resultados eficientes y equitativos, todo está en querer hacer el cambio. Considero que principalmente debe haber un sistema de seguridad social universal efectivo, al igual una nueva política industrial para que la clase trabajadora mexicana pueda insertarse en el mercado internacional con empleos dignos y de calidad, también elevar el salario mínimo hasta la línea de bienestar seguido de aumentos graduales de acuerdo a la inflación del país, la creación de mecanismos innovadores para la exigencia de transparencia y rendición de cuentas, empezando por la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción que permitan el buen uso de los recursos públicos, el restablecimiento de un impuesto a la herencia, un mejor recaudación del impuesto predial sobre la propiedad, mayores impuestos a rendimientos de instrumentos de renta fija y variable en mercados de capital y por ultimo evaluar y diseñar un piloto para la implementación del ingreso básico universal.

Consecuencias económicas y sociales de la desigualdad y la captura política

En esta sección habla sobre las consecuencias económicas y sociales de la desigualdad y la captura política. El autor nos habla de las consecuencias que conlleva tanto la desigualdad como la captura política y principalmente como éste ha tenido un efecto negativo en el crecimiento económico hablándose de México. También nos habla como México ha dejado atrás el reducir la pobreza y también ha sumado al deterioro y estancamiento del salario mínimo.

Desigualdad y crecimiento

Uno de los problemas de la economía de México es que existe muchísima desigualdad mismo que vale de diversos canales como puede ser la debilidad del mercado interno qué afecta decisiones de consumo e inversión de los individuos al igual que afecta la capacidad de inversión de pequeños negocios entonces esto se transforma en una economía que ofrece un mercado financiero imperfecto y que uno solos cuántos gozan el privilegio del ahorro.

Las inversiones en capital físico humano ocurrirá no necesariamente para quienes tengan mayor talento empresarial o mejor disposición de aprendizaje la inversión se destinará a quienes tengan los recursos para poder hacerlo.

En un estudio recientemente realizado (Cingano 2014) realiza un ejercicio econométrico para estudiar el efecto de desigualdad en el crecimiento de los países de la OCDE obtuvo 3 resultados:

  1. La desigualdad que afecta más el crecimiento económico es la que ocurre en la parte baja de la distribución eso quiere decir la que se da entre la brecha del ingreso entre los pobres y los individuos que se encuentran por encima de ellos
  2. Encuentra que el canal más importante es él de la baja presión de capital humano por parte de las personas parte más baja de la distribución
  3. Mostro que para el caso específico de México y entre 1985 y 2005 la desigualdad redujo con el crecimiento del PIB en un monto acumulado de 10%

     

Entonces este ejercicio econométrico nos ayudó a saber los problemas principales que enfrenta la economía uno de ellos es la elevada desigualdad que se encuentra en nuestro país que limita mucho a las posibilidades del crecimiento de la economía.

Salario mínimo

La política del salario mínimo nos explica las consecuencias de la desigualdad que se vio en México entre 1984 y 1996.

Un estudio de Bosch Manacorda analizó el impacto de la política de los salarios mínimos en la desigualdad salarial y en particular en la compresión de los ingresos laborales en la parte baja de la distribución ocurrirá precisamente en estos años y uno de los aspectos más duros es que el nivel actual del salario mínimo en México se encuentra por debajo de la línea del bienestar o de pobreza no sólo eso sino por debajo también del doble de la línea de bienestar mínimo o de pobreza extrema

El autor nos muestra cómo está afectando la desigualdad y uno de los puntos que toca es el salario mínimo que nos habla que en México es tanta la desigualdad, que el salario que el gobierno tiene estipulado no alcanza ni siquiera para adquirir una canasta básica y esto es un problema de toda América Latina que debe resolverse lo antes posible.

Desigualdad, marginación y exclusión de la población indígena

En México tenemos otro problema que es la desigualdad y la exclusión de nuestros indígenas en la Gráfica que nos muestra el autor en su trabajo el 38% de la población hablante indígena vive en pobreza extrema el porcentaje correspondiente para la población total es el inferior al 10%. Esto implica que la tasa de pobreza extrema para la población hablante indígena es casi cuatro veces más alta que la población general y por lo tanto esto demuestra nuevamente el efecto de la desigualdad en México, está afectando a nuestra economía que. En este caso a los indígenas no se le está dando las mismas oportunidades que a las demás personas y por lo tanto estas personas viven hasta en pobreza extrema, por lo que al país no está generando ingresos con personas que no se les da la oportunidad de un trabajo y una vida digna.

Desigualdad de género

El autor también nos muestra como en México existe la desigualdad de género y nos muestran los porcentajes con las cuales quedé asombrado:

  • Sobre la participación laboral la mujer ocupa un 48% Mientras que el hombre 83%
  • En el caso de México el ingreso obtenido por las mujeres fue de apenas el 46% del que reciben los hombres
  • El ingreso laboral promedio mensual de las mujeres en México en relación con la ingreso de los hombres fluctúa en un 67.2% para las personas de más de 55 años hasta un 84.4% para las personas de entre 15 y 24 años
  • El salario para las actividades industriales o como operadores de transporte es de 30% y 24% inferior al de los hombres
  • En las actividades como comerciantes profesionales funcionarios u oficinistas la brecha fluctúa entre el 17% y el 10%

     

Con estos datos y sus porcentajes nos damos cuenta que hay una desigualdad de género muy pronunciada y si tomamos en cuenta que en el 2019 existen más mujeres que hombres, podemos deducir que hay existe un problema que está afectando directamente a nuestra economía.

Educación privada vs. Educación pública: un trato desigual

De acuerdo con un censo el 48% de las escuelas públicas carecen de acceso de drenaje el 31% carecen de acceso de agua potable 12.8% no cuenta con baños o sanitarios y el 11.2 no tiene acceso a energía eléctrica. Por otro lado el 61.2% de ellas los alumnos no cuentan con acceso a un equipo de cómputo que sirva y 80% de los estudiantes no tiene internet. Con lo cual esto se evidencia de una situación de desventaja frente a los estudiantes de escuelas privadas.

Está claro que existe una desigualdad total en la educación ya que aquel que tenga una buena capital podrá obtener una educación de nivel y aquellas personas que ganen el salario mínimo definitivamente la educación no será de calidad, y esto afecta a las nuevas generaciones ya que el futuro del país al tener gente analfabeta o con déficit de conocimientos no podrá subir la economía al contrario está empeorará.

Un programa para combatir la desigualdad y la agenda para el futuro

El autor nos dice que ya existen estrategias para acabar con la desigualdad en la economía, ya sabemos cuáles son los instrumentos que nos han servido y también con los que fallamos y por lo tanto muestra las medidas con las cuales esto acabaría.

Creación de un auténtico Estado Social: Debemos enfocarnos en una política social basada en los derechos: a la alimentación, a la educación, a la salud, etc.

El Estado ha de asegurar que sus ciudadanos, por el simple hecho de serlo, accedan a un mínimo de derechos sociales, los cuales deberán garantizarse desde el inicio hasta el final de la vida.

Política fiscal más progresiva: La política fiscal en México es insuficientemente progresiva. En este caso debemos de procurar que los impuestos sean más progresivos.

Gasto mejor focalizado: El gasto debe ser focalizado en materia de educación salud, y acceso a servicios básicos que requiere la población.

Política salarial y laboral: debemos de cambiar la política del salario mínimo. Continuar con una política salarial orientada a la contención de la inflación este cambio sería positivo para mejorar y fortalecer la capacidad de compra y el nivel de vida de los trabajadores que perciben ese nivel de ingresos.

Mecanismos de transparencia y rendición de cuentas: Hacer públicas las declaraciones patrimoniales de todos los miembros de las tres ramas de gobierno: ejecutiva, legislativa y judicial. Medida tan sencilla revelaría los potenciales o reales conflictos de interés en los que incurrirían los servidores públicos y ayudaría a combatir la corrupción y a fortalecer el estado de derecho.

Bibliografía

  1. Esquivel G. (2015). Desigualdad extrema en México. México: Oxfam.
27 April 2022
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