Masacre De Ruanda en el Año 1994

Todo estaba preparado desde hacia tiempo y los hutus solo buscaban un pretexto para iniciar el conflicto, este fue la muerte del Presidente rwandés el 6 de abril de 1994.

El presidente de Ruanda volvía a la capital, tras haber asistido a una cumbre en Tanzania sobre las crisis políticas de ambos países. El avión fue atacado por dos misiles tierra-aire, explotó y terminó impactando sobre la residencia del presidente. No está claro quién fue el autor de este ataque, la hipótesis mas compartida es, que fueron los extremistas hutus los que lanzaron los misiles desde Ruanda. Poco después del asesinato de Juvénal Habyarimana, se iniciaron las matanzas de todos los que consideraban que era opuestos al poder, los asesinatos se realizaban de forma planificada, metódica y sistemática. Las milicias hutus recorrieron las calles asesinando de forma indiscriminada y con listas en mano, a ministros, periodistas, miembros de asociaciones, niños, ancianos, mujeres.

Se produjo un vacío institucional y el 7 abril la junta militar nombró a Jean Kambanda primer ministro con el beneplácito de la organización extremista Akazu (formada en su mayor parte por la mujer y la familia política de Habyariman que secretamente dirigían el país). Kambanda nombra a su gobierno entre miembros del movimiento Hutu Powe (los extremistas más radicales) dando rienda suelta a todo el odio y sentimiento colectivo de venganza hacía los tutsis.

Los medios de comunicación desarrollaron un papel persuasivo e incitador a la violencia y el odio, antes, durante y después del genocidio, instando a sus seguidores a arreglar el problema tutsi a golpe de machete y amenazando a los hutus moderados. Más tarde durante el tiempo que duró el genocidio las emisoras animaron a los asesinos y les informaron de donde estaban los tutsis.

Los acontecimientos más cruentos se produjeron al comenzar indiscriminadamente los asesinatos contra todos los tutsis, sin excepción, a fin de exterminarlos. Francia y Bélgica evacuaron a sus ciudadanos y cerraron sus embajadas, sin hacer nada para frenar el genocidio. Los asesinatos siguieron produciéndose por todo el país, se quemaron las casas de los tutsis y se robó su ganado. A los supervivientes se les encerraba en hospitales, iglesias, escuelas, centros deportivos, etc…sin comida ni agua hasta que más tarde los mataban, al principio con armas de fuego a manos de la policía y el ejército y más tarde se encargaban de ellos las milicias y los civiles con armas tales como los machetes, herramientas agrícolas, armas de caza, piedras, armas improvisadas, etc…entre el 15 y el 18 de abril fueron asesinados con esta táctica decenas de miles de tutsis. En Butare (ciudad universitaria), se asesinaron a todos los profesores y a los enfermos del hospital de etnia tutsi. 

También se produjo un ataque moral, utilizaron la violación a mujeres como arma de guerra, alentado por los medios de comunicación que catalogaban a las mujeres tutsis de prostitutas y de querer pervertir al Estado Mayor de UNAMIR, por lo que animaba a la violación para degradarlas y transmitirles el sida antes de asesinarlas, actos apoyados por la ministra de Familia y Desarrollo de la Mujer; en tres meses se cometieron 200.000 violaciones.

22 October 2021
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