La Transfobia: Definición y Análisis Sociológico

¿Qué es la transfobia?

La transfobia es el miedo, el odio, la falta de aceptación o la incomodidad frente a las personas transgénero. En general, la transfobia no distingue entre personas transgénero y personas transexuales. Para entender mejor el concepto de transfobia hay que comprender, entonces, ambas nociones.

Antes, incluso, habría que saber diferenciar entre sexo y género. El sexo queda definido por ciertas características físicas como pueden ser los genitales o las hormonas. El género es un factor de identidad que se relaciona con nuestra experiencia personal (actualmente en España se reconocen 37 géneros).

“Transgénero” hace referencia a todas aquellas personas que no sienten que su género esté acorde a su sexo. Por otro lado, una persona “transexual” es aquella que se somete o se ha sometido a un tratamiento hormonal y/o quirúrjico con el fin de ajustar su identidad de género con el sexo.

Una vez aclarados estos términos, es importante hablar del contexto histórico y cultural. Aunque sí es verdad que el término “transgénero” tal como lo conocemos hoy en día nació en Occidente y en tiempos modernos, se ha reconocido a las personas transgénero en todas las sociedades (independientemente de si son aceptados o no) y épocas de la historia: por ejemplo, en el hinduismo se reconoce a las hijras como un grupo religioso conformado por hombres que se refieren a sí mismos en femenino, se visten de mujer e incluso deciden someterse a la castración. Son muy famosos en Méjico, en la región zapoteca de Tehuantepec, los muxes, un tercer género que engloba a las personas que han nacido con genitales masculinos pero que adoptan roles femeninos y se casan tanto con hombres como con mujeres. Encontramos en la mitología griega a la diosa Castalia, que accedía “a los deseos de las almas femeninas encerradas en cuerpos masculinos.” Las sacerdotisas Gallae, de la antigua Roma, eran hombres (respecto a los genitales de nacimiento) que decidían su género y optaban por la castración.

Por regla general la transexualidad ha sido una idea bastante ambigua en muchos aspectos y perseguida o aceptada por la misma sociedad. Por ejemplo, el primer caso de persecución transfóbica en Europa se dió en el siglo IV d.C., cuando el cristianismo hostigó a un grupo de sacerdotes galli en Líbano (estos veneraban a la diosa Cibeles, representante de la transexualidad e intersexualidad; se vestían con ropa de mujer muy lujosa y procedían a la castración de los genitales masculinos). Es condenada en el Antiguo Testamento la transgresión de género: (Deuteronomio 22:5) “La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que esto hace es abominación al señor tu Dios”. (3) Sin embargo, si honraba el cristianismo medieval a San Onofre, por ejemplo, un santo nacido mujer y que pidió a Dios convertirse en hombre.

El primer caso de transexualidad público conocido se da en el año 1952, cuando el New York Daily publica la historia de George Jorgensen Jr., ex-soldado americano que se somete a una operación de cambio de sexo y se convierte en Christine Jorgensen. Hay constancia de otros casos durante los años 30 en Alemania, pero no se tienen en cuenta porque no tuvieron tanto éxito como el de Christine. En España se aprueba una ley en el año 2007 que permite a las personas transexuales rectificar su género, y en el año 2020 se sometió a consulta la “Ley Trans”, que una vez aprobada posibilitaría el hecho de que las personas transgénero cambiaran su sexo y nombre en el DNI sin necesidad de presentar informes médicos o someterse a tratamientos de cambio de sexo.

Análisis socialización primaria

Para explicar este pensamiento sobre la transfobia, hemos cogido de base una noticia sobre la escritora británica Joanne Rowling, más conocida por ser la autora de la saga de libros Harry Potter. El 6 de junio J.K. Rowling escribió un tweet en el que compartía un enlace hacia un artículo llamado “Opinión: Creando un mundo post-Covid-19 más igualitario para la gente que menstrúa”, a lo que ella añadió un comentario en el que ponía “‘People who menstruate.’ I’m sure there used to be a word for those people. ”Traducción:“Esa gente que menstrúa” Estoy segura que solía tener un nombre.” Esto hizo que se surgiera una controversia pues para algunos usuarios su comentario era discriminatorio hacia las personas del colectivo transgénero o de género no binario, e incluso hacia aquellas mujeres incapaces de menstruar por ciertas razones. Tras ello intentó dar su posición sobre el asunto, lo que hizo que empeorara.

Teniendo en cuenta esta información, intentaremos desarrollar las razones por las que esta persona podría haber adquirido tal idea durante la etapa de la socialización primaria, en la cual la familia y la escuela son elementos fundamentales.

Partiendo del hecho de que la socialización primaria comienza desde el nacimiento, empezaremos por esta etapa. Los progenitores poseen ideas previas sobre sus deseos y expectativas incluso mucho antes de haber nacido, pues desde el momento en el que saben el género del bebé se les impone esa identidad según la asignación en función del sexo. Esto afectará en la siguiente etapa (desde el nacimiento) en aspectos como los gustos, expectativas, formas de pensar, etc. 

A partir del año y medio, los padres inculcan que los chicos son chicos y las chicas son chicas y no hay otra posibilidad debido a su biología, excluyendo toda idea de que exista alguna opción más allá de la de mujer y hombre. Enseñan que el sexo es lo que tienes cuando naces, es lo que te ha tocado y no se puede cambiar. Junto a esta fase podemos señalar la hora de vestir al niño o niña, pues los cuidadores tienden a comprar y utilizar prendas en el menor según su género, descartando la posibilidad de que un chico pueda ponerse una prenda de chica y viceversa. A esto hay que añadir la predisposición de imponer la idea de que el color rosa es femenino y el color azul es masculino.

A partir de los seis años, cuando los pequeños empiezan a ser conscientes de la pertenencia a un sexo o a otro, es clave la función de no determinar cuáles son los juegos o actividades que pueden realizar según sea niño o niña. Por eso, si se cierra ese “abanico” de opciones y se les prohíbe jugar a ciertas cosas como por ejemplo a los niños a las muñecas y a las niñas el fútbol, entonces estos acabarán aprendiendo que sólo pueden hacer ciertas acciones según su asignación biológica.

Entre los seis y once años se desarrolla una evolución intelectual importante, pues ya han adquirido la capacidad de aprendizaje y asimilación de nuevos conceptos y contenidos. En esta etapa es primordial la enseñanza del grupo de los iguales, ya que aquí es crucial nombrar las diferentes realidades sobre la diversidad sexual. Por lo que si los cercanos le dicen al menor que únicamente existen las familias formadas por parejas del mismo sexo y que el matrimonio entre hombre y mujer es el único válido, o que no puedes cambiar el sexo con el que te ha tocado nacer, este se quedara con esta representación.

Posteriormente, en la escuela influirá la hora de premiar y castigar determinadas conductas que “diferencian a niños y niñas” perpetuando así, una vez más, los roles de género (el comportamiento que se espera de ellas y ellos por ser chicos o chicas). Cuando en la escuela enseñan sobre las partes del cuerpo, se hace a partir del sexo, dejando claro que, solo existen dos y que “el chico tiene pene y la chica tiene vagina”, y que personas de un mismo sexo no procrean.

En el período de la pubertad, la educación sexual juega el papel de aclarar que cuando a las niñas les baja por primera vez la regla, se les señala que “ya es mujer”. Es decir, que se da la idea de que las mujeres son mujeres porque menstrúan: alguien que no pueda menstruar no es mujer. 

En resumen, teniendo en cuenta toda esta información, podemos observar con claridad cómo la transfobia se relaciona íntimamente con los roles de género: este vínculo podría derivar de la profunda interiorización que se tiene de los roles de género, que no permitirían aceptar situaciones que se salgan de lo establecido (como que un hombre vista con ropa de mujer, o le gusten los juguetes considerados de “niñas”). Estas creencias, además de encontrar un nexo estrecho con otra idea como la homofobia, afectan notablemente a la relación de una persona con otros sujetos que

respondan a la etiqueta “transgénero” o “transexual”. Asimismo, se destaca que en la socialización primaria los significantes te introducen en un mundo social objetivo en el que enseñan sus modos de comportamiento o formas de pensar; es decir, que desde que naces asumes todas esas ideas que te inculcan, como en este caso, la idea de la existencia de dos sexos biológicos (el cuál será tu identidad sexual). Y una vez lo internalizamos, terminan identificándose con este pensamiento.

Análisis detallado de la Transfobia

Análisis detallado de las partes de dicho pensamiento, idea o creencia que se expresan como estereotipo, prejuicio, o etiquetación, especialmente, qué rasgo atribuido o percibido los induce o dispara, es consciente o no y como se da cuenta de ello, cómo afecta la vida e interacciones del portador.

En este caso, hablando sobre la autora J.K. Rowling, esta defiende “el sexo biológico” como la única manera de determinar el género de una persona, y que las mujeres trans no han sufrido la misma discriminación por no haber nacido mujeres.

Afirma que el sexo no se puede anular, porque de ser así, la realidad de las mujeres de forma global se eliminaría.  A su vez, dice respetar el derecho de toda vida de las personas trans a vivir su vida de una forma cómoda. Se manifestaría con ellas si fueran discriminadas, pero su vida ha sido moldeada por ser mujer. Parte de este pensamiento proviene de experiencias pasadas de la autora, donde afirma haber sido víctima de abusos sexuales y violencia de género, por ser mujer. Rowling señala que un hombre que no tenga la intención de operarse o tomar hormonas no puede ser considerado mujer. 

A partir de estos comentarios, que muchos calificarían como transfóbicos, J.K. Rowling podría sufrir consecuencias negativas. Al ser una persona pública, sus ideas llegan a muchas más personas, y de todas las edades. Dado a sus obras cuenta con 14,2 millones de seguidores en Twitter, red social en la que publicó estas afirmaciones.

En respuesta a los comentarios, varias celebridades cargaron contra ella, como los actores protagonistas de las películas de la saga de Harry Potter. La frase más repetida fue “Las mujeres trans son mujeres”, haciendo referencia a los anteriores tweets mencionados.  A parte de ellos, recibió comentarios de gente denominándola TERF, cuyo significado en inglés es “trans-exclusionary radical feminist’; en español “feminista radical trans-excluyente”. 

Por otra parte, para explicar qué rasgo percibido les induce, podríamos decir que a partir del “otro generalizado” que asumió en el proceso de socialización primaria, J.K. Rowling identifica a las personas transexuales únicamente como un hombre biológico que quiere ser reconocido como mujer, pero para ella eso es imposible. Al ser un rasgo atribuido en la infancia este se manifestaría de forma inconsciente en la vida diaria de la autora. Este acto involuntario puede afectar en la vida del portador, en cada momento en el que interactúe con una persona que pertenezca a las características del estereotipo que tiene concebido, o cuando hable sobre el tema de la sexualidad.

Explicado en varios ejemplos: Imaginemos que J.K. Rowling acude, en la noche de Año Nuevo, a una fiesta organizada por sus amigos. Incluso teniendo en cuenta que, posiblemente, el círculo más cercano de la escritora compartirá sus ideas, podría encontrarse en esa fiesta gente del sexo masculino disfrazada con pelucas, vestidos e incluso llevando maquillaje. Quizá este grupo de gente en realidad no se identifica con la etiqueta “transgénero” porque su sexo biológico y su género concuerdan. Sin embargo, Rowling podría experimentar sentimientos negativos hacia estos porque el estereotipo que tiene de la gente transexual es equivocado, y no sea capaz de asumir que una persona se vista o tenga comportamientos que se consideran, tradicionalmente, del género contrario (incluso tratándose de una fiesta). La autora entonces podría decidir alejarse de ese grupo de personas, intentar no mantener ningún tipo de contacto con ellas durante la noche, tener actitudes despectivas hacia las mismas o incluso marcharse del lugar si la idea que tiene sobre las personas transgénero es tan negativa que la haría sentirse incómoda en la velada.

El pensamiento o sentimientos han nacido de forma inconsciente en J.K Rowling, ya que es lo que ha aprendido durante la socialización primaria. Las actitudes que deriven de esos, sin embargo, son conscientes.

Supongamos que Rowling tiene un hijo cuyo sexo biológico al nacer es hombre. Probablemente, durante las primeras etapas de crecimiento y desarrollo del niño la escritora le inculque los roles de género masculinos: qué es lo que puede y no puede hacer, lo que debe y no debe gustarle… por ser chico. Si en algún momento su hijo decidera pedirle a su madre ropa considerada de chica o comenzara a tener actitudes que Rowling no asumiera acorde a su género, intentaría cambiarlas, pudiendo acabar esto en inseguridad o incluso conflicto si el hijo se diera cuenta, en algún momento, de que es transexual.

Bibliografía

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  2. La transexualidad en la historia | Transexualidad – Disforia. (s. f.). WordPress. https://transexualidad.wordpress.com/la-transexualidad-en-la-historia/
  3. Antiguo Testamento, Deuteronomio 22:5
  4. http://www.educatolerancia.com/wp-content/uploads/2016/12/manual_monitor_educar_en_la_diversidad_afectivo-sexual_1-1.pdf
  5. Ulises, E. (2020, 25 noviembre). Mamá de Kenia Duarte busca a su hija entre los muertos. Homosensual. https://www.homosensual.com/lgbt/trans/mama-de-kenia-duarte-busca-a-su-hija-entre-los-muertos/?source=nextpage
  6. Menéndez, S. (2018, 26 marzo). Cómo luchar contra la transfobia: la importancia de crear una sociedad tolerante. BekiaPareja. https://www.bekiapareja.com/salud/como-luchar-transfobia-importancia-sociedad-tolerante/#:%7E:text=La%20educaci%C3%B3n%2C%20el%20mejor%20arma.%20La%20educaci%C3%B3n%20para,adultos%20para%20llegar%20a%20implantar%20esta%20visi%C3%B3n%20inclusiva.
  7. Prieto, U. (2020, 18 junio). Claves para entender lo que pasa con J.K. Rowling y el colectivo trans. Huffington Post. https://www.huffingtonpost.es/entry/jk-rowling-feminismo-transfobia-tuits_es_5ee9d5d2c5b62e20f56dd176
  8. A. (2020, 20 septiembre). J.K. Rowling se defiende de los ataques de transfobia explicando que su villano está basado en casos reales. abc. https://www.abc.es/cultura/libros/abci-rowling-defiende-ataques-transfobia-explicando-villano-esta-basado-casos-reales-202009190120_noticia.html
  9. Efe. (2020, 7 junio). J.K. Rowling acusada de transfobia en Twitter por comentario sobre menstruación. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/gente/20200607/481654614948/jk-rowling-transfobia-twitter-menstruacion.html
  10. file:///C:/Users/HP%20Pavilion/Downloads/Dialnet-SocializacionDeGeneroEnLaEscuelaPrimaria-2937535.pdf
  11. Denichi, M. (2020, 18 julio). J.K. Rowling sufre las primeras consecuencias por sus comentarios transfóbicos. Wipy.tv. https://wipy.tv/venta-de-libros-de-j-k-rowling-ha-caido/
24 May 2022
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