Cambios en los Servicios Bibliotecarios de Colombia

Es evidente que el siglo 20 llegó con todo, y ese “todo”, lo podemos evidenciar en los cambios para algunos radicales que ha tenido la biblioteca o los Centro de Recursos, los nuevos conceptos de biblioteca, que se refieren a todos esos cambios por los cuales se han tenido que atravesar, pero no solo hablamos de los espacios físicos de las bibliotecas sino de los profesionales y el personal que en ellas trabajan.

Pero debemos iniciar correctamente ¿por qué se dio tal cambio en las bibliotecas?, principalmente por la llegada de la tecnología a la vida cotidiana del ser humano, antiguamente, las bibliotecas eran espacios donde solo los académicos y sabios asistían a dejar o adquirir más conocimiento, por ejemplo, en algún momento de la humanidad solo los sacerdotes podían acceder a todo el conocimiento de las bibliotecas.

Como se dice en la lectura, en épocas anteriores las bibliotecas eran espacios oscuros, cerrados, húmedos, controlados por (el estereotipo), la bibliotecaria, una señora, viejita y gruñona que no dejaba que nadie hiciera ni un solo ruido. Y pues en cierta medida era cierto, o eso cuentan nuestros padres, por ejemplo, para hacer una tarea no hace muchos años, ellos tenían que ir hasta la (todavía), prestigiosa Luis Ángel Arango, ubicada en el centro de Bogotá, donde debían pedir el material por escrito en una fichitas amarillas que les pedían la información del libro que iban a consultar, eso sí primero debían buscar la ubicación del libro en un computador (más grande que un dinosaurio) y que era muy demorado en cargar la información, después, de que tuvieran el libro en sus manos, tenían dos opciones, o empezar a transcribir la información que necesitaran del libro al cuaderno o sacar copias y sin quedarse para la empana.

Todo esto es una imagen a gran escala de cómo era una biblioteca antigua o tradicional como algunos prefieren llamarla. Ahora bien, con la llegada de la tecnología, internet, computadores, celulares, Wi-Fi, las cosas en la biblioteca empezaron a cambiar, principalmente sus espacios físicos, pues debían reacomodar la biblioteca, sus estanterías mesas y demás, para poder ubicar los nuevos aparatos tecnológicos, es decir, los computadores, y no solo para el uso de usuarios, sino para los funcionarios también. La tecnología no siempre ha sido beneficiosa, pues tiene grandes repercusiones en la salud de las personas, como la fatiga ocular y el desgaste del mismo, por tal motivo, y pensando en la salud de sus usuarios las bibliotecas vieron la necesidad de espacios iluminados por tanta luz natural como fuera posible, lo que implicaba otra gran remodelación y redistribución de los espacios. Sin embargo, no solo los espacios y las tecnologías cambiaron con el cambio de siglo, las bibliotecas ahora tenían un nuevo reto, los nuevos usuarios, los usuarios millenials y centenials que al día de hoy nadie los ha comprendido por completo, son un poquito de esto un poquito de aquello, niños, jóvenes y adolescentes que han crecido con todo tipo de tecnologías y que tienen dinámicas educativas completamente diferentes. La biblioteca ahora no solo debe pensar en esos usuarios súper estudiados de antes, sino que la biblioteca entra en un proceso de repensar su quehacer bibliotecario, ¿cuál es la razón de ser de una biblioteca? Pues bien, la biblioteca empezó a integrar a todos esos potenciales usuarios, ya no solo era (en el caso de la BLAA), la biblioteca para “los estudiados” o mejor académicos, sino era la biblioteca pública de todos, desde madres gestantes, bebes, niños, adolescentes, universitarios, profesionales, doctores y abuelitos, todos tenían un espacio en la biblioteca. TODO esto genero una nueva transformación, la biblioteca ya no era solo el “guardadero de libros”, sino que se convirtió en un espacio activo y participativo.

Pero, toda esta gente no cabía físicamente en un solo espacio, y aunque ya existían, por ejemplo, las bibliotecas escolares, estás también tuvieron cambios, las bibliotecas comunitarias, pero sobre todo las bibliotecas universitarias han tenido un cambio, que no muchas en el caso de Colombia han realizado, y es vivir el nuevo concepto de biblioteca CRAI denominado así por su nombre en español, Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, este modelo es un modelo español, en el cual se integra la tecnología para la búsqueda y recuperación de la información, para el aprendizaje y el conocimiento.

Lo que buscan los CRAI es pasar de la biblioteca tradicional a la biblioteca virtual, es decir, de una biblioteca física, donde hay montones de libros, muy poco consultados y los pocos que se consultan se pueden prestar solo a una persona dependiendo de la cantidad de ejemplares a una biblioteca virtual donde solo con tener un dispositivo electrónico y acceso a internet, puede un usuario tener miles de opciones de libros en texto completo solo con hacer un clic. Claro está que esto conlleva todo un cambio no solo de la estructura física de una biblioteca o CRAI sino una reestructuración de sus recursos, servicios y personal.

Primero sus recursos, electrónicos, digitales o virtuales, deben satisfacer las necesidades informacionales de sus usuarios, segundo los servicios del CRAI deben estar enfocados a satisfacer y hacer que los usuarios satisfagan sus necesidades informacionales de manera autónoma, es decir, dictando capacitaciones en el manejo de estos servicios, y tercero su personal debe tener las habilidades y competencias básicas no solo en el manejo de las tecnologías sino en el manejo de grupo y manejo de conocimiento para el manejo de bases de datos y los recursos especializados.

Todos estos cambios no son fáciles de realizar, pues ya vimos todo lo que implica, eso sin hablar de los costos y presupuestos que se deben redistribuir e invertir para cambiar y estar a la vanguardia de la tecnología. En conclusión, los servicios bibliotecarios han cambiado y seguirán cambiando conforme avanza la tecnología y sus usuarios, pues son ellos la real razón de ser de una biblioteca o CRAI, actualmente no solo importa tener una buena colección, sino que los espacios físicos y virtuales son igual o más importantes, pues nuestros usuarios deben tener todas las comodidades no solo a la hora de estudiar en una biblioteca (espaciosa, luminosa, cómoda, agradable) sino que el factor tecnológico, poder acceder a libros desde el celular, desde la casa, tener una persona que lo guíe es igualmente o más importante. Y es por esto que los CRAI no solo en el ámbito universitario llegaron para quedarse y avanzar sino para transformar toda la cultura de servicios y espacios bibliotecarios en todos los tipos de bibliotecas.

05 January 2023
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