Relación del Escepticismo con La Experiencia: Cambio o Mantenimiento de Nuestra Forma de Pensar

Cada vez conocemos más a fondo el cerebro, el universo, la tierra, el cuerpo humano, la química de la vida, la luna y sin embargo parece que cada vez hay más personas que opinan que la tierra es plana, que el hombre no ha pisado la luna, que las vacunas no existen o que el calentamiento global es mentira. En esta época no has tocado vivir cualquier tipo de conocimiento científico desde la seguridad del fluoruro y de las vacunas hasta el hecho de que el cambio climático sea una realidad.

En cierto sentido todo ese escepticismo puede ser lógico porque la ciencia y la tecnología tienen una omnipresencia sin precedentes en nuestras vidas. Para muchos de nosotros este mundo nuevo es maravilloso, cómodo y rico en recompensas, pero también es más complicado y a veces desconcertante. En este mundo desconcertante debemos decidir en que creer y cómo actuar en consecuencia. En principio para eso existe la ciencia “La ciencia es un método para decidir si aquello en lo que elegimos creer se basa en las leyes de la naturaleza o no” (McNutt, 2019). Pero para la mayoría de nosotros este método no surge de forma natural. Y es por eso que caemos en el error creyendo que son verdades cosas que en realidad son falsas. Este método científico nos conduce a verdades que no son obvias en absoluto, a menudo son asombrosas y a veces son difíciles de aceptar. Aunque aceptemos estos preceptos, en el plano subconsciente nos aferramos a nuestras intuiciones, que todo investigador la denominan creencias ingenuas. Pero más allá de hipótesis, creencias y dudas de un escéptico está el conocimiento exitoso de una persona la que permite aclarar o solucionar esas dudas o simplemente la experiencia es la que hace cambiar o mantener nuestra forma de pensar. Viéndolo desde esta perspectiva cabe preguntarse. ¿En qué medida la experiencia puede hacer cambiar de opinión a una persona respecto a un tema/hecho? Las áreas de conocimiento que se utilizaran para responder esta incertidumbre serán las ciencias humanas y los sistemas religiosos en conjunto con las formas de conocimiento como la fe y la ética.

Porque la política es el arte de convencer y de cambiar la sociedad, démonos cuenta que en esta descripción nunca se menciona la palabra “verdad”. Por definición es un producto terminado que alguien quiere que la gente compre, convencidos de que aquel destino es el correcto para la sociedad en la que se desenvuelven. El escepticismo pondrá en cuestión todos los datos y hechos en los que se basan las ideas, sus teorías y propagandas. E inevitablemente, esto supondrá desenmascarar aquellos ejemplos en los que la adherencia a la verdad haya sido un poco menor de lo ideal. En referencia al ejemplo anterior es pertinente cuestionarse ¿cómo afecta el escepticismo en la producción de conocimiento exitosa en las personas? Las discusiones sobre la postura escéptica podrían llegar a dudar de nuestra capacidad para saber cómo es verdaderamente el mundo, pero no podrían forzar estas discusiones hasta el punto de dudar seriamente de la existencia de este. Creemos saber por ejemplo que estamos en una habitación leyendo un texto, sin embargo el escéptico cartesiano se enfrenta por completo a esta creencia, argumentando que no podemos estar seguros en este caso, de que sea un texto el que tenemos en nuestras manos, ni siquiera de que exista en ese lugar ningún otro objeto que estemos confundiendo con un texto. Este tipo de postura subraya el hecho de que aun cuando no es posible refutar el escepticismo, tampoco es posible convivir con la duda escéptica acerca de la existencia del mundo exterior. En base a lo expresado se sustenta que “las cosas solo dejan de existir cuando se deja de creer en ellas” (Ballester, s.f.). Todo depende de la experiencia que hayas obtenido durante el caminar de los años, y es allí cuando decides si cambiar aquel pensamiento que tenías no hace poco e incluso permitir que este interfiera en la producción de conocimientos que has adquiridos. Si bien es cierto la duda siempre reinará en todo ser humano, pero creo que esta tiene un límite a la que puede llegar. Y como personas decidimos si esta se apodera totalmente de nosotros, si creemos o no en algo insignificante o aquello que alguna vez dejamos de creer. Sin embargo uno de los grandes filósofos expresa. “¿Dioses? Tal vez haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros” (Samos, s.f.). No hay duda en la existencia del poder supremo pero sin duda alguna Samos considera que la vida le ha mostrado y enseñado, quizás con experiencias propias llegar a una conclusión que no hay quien se preocupe por nosotros en el instante de cada acción que hayamos cometido, somos nosotros mismo quienes nos ocupamos y somos responsables de nuestros actos. Textualmente vemos que intervienen la razón junto a imaginación en estos individuos, de tal manera que forman parte de nuestra vida cotidiana y no podemos mutilar sus funciones con vanas falacias.

En otra instancia está las ciencias humanas que estudia la conducta y las creaciones de los seres humanos y que a su vez, tiene como objetivo producir conocimientos. Se hace presente en esta incertidumbre, debido a que esta aporta en el proceso de aprendizaje de las personas uno de los motivos por el cual pensamos diferentes y somos firmes en nuestras creencias. Es por ello que el escepticismo es la doctrina que asegura que la verdad no existe y que, en caso de que exista, el ser humano es incapaz de conocerla. ¿Habrá vida en el planeta marte?

La religión se considera frecuentemente como un área delicada en la que las discusiones deben efectuarse con cautela, en parte la gente tiene convicciones muy profundas y personales sobre cuestiones religiosas. A partir de esta apertura ¿cómo decidimos entre las afirmaciones rivales de los diferentes sistemas religiosos? Los sistemas religiosos de conocimiento ofrecen respuesta a preguntas fundamentales sobre el significado y el propósito de la vida humana. Esta área de conocimiento abarca una amplia gama de diferentes creencias y sistemas, por ejemplo, las variedades del teísmo, panteísmo y politeísmo. La ciencia y la razón han reemplazado la superstición y somos el resultado de todo eso. En lo personal lo que realmente importa en esta vida es ser buena persona, porque de nada sirve refugiarse en una sexta si no actuarás bien en la tierra. Es por ello que estimo como ejemplificación de que creo en Dios pero no en una religión y a su vez no se puede juzgar a las demás sextas porque nadie sabe cuál es la verdadera que a lo mejor algunas se asemejan más que otras a la creación de la vida pues totalmente de acuerdo. Si naces en una familia que desde pequeño te inculcó a ser católico desde ese momento siempre serás parte de ella o tal vez la experiencia permita cambiar de opinión y así mismo pasa con las demás personas y religiones. Argumento que sin Dios no hay paz, conozca a Dios y conocerá la paz, en efecto se tiene que “la palabra Dios para mi es más que la expresión y producto de las debilidades humanas” (Einstein, s.f.). Se manifiesta que el ser humano simplemente utiliza la palabra Dios cuando realmente lo necesita o esta sucumbido en problema totalmente graves, a lo mejor un joven tiene alguna debilidad o enfrenta malos momentos y solo en ese preciso momento expresa a Dios, el resto de los día para el ya no existe. No es cuestión de decisión sino más bien estar consciente y respetar las analogías y creencias de los demás cabe recalcar que con esto no estamos aceptando algo de lo que no somos parte.

La fe confirma y presta a la razón la respuesta a sus preguntas más fundamentales. Dos formas de conocimiento que interactúan en este cuestionamiento acerca de la verdad, duda y creencias religiosas. Finalmente se adjunta que “las leyes de la física pueden explicar el universo sin la necesidad de Dios” (Hawking, 2018) Stephen era un ateo quién no creía en Dios y se basaba en que el universo y la ciencia son parte de nuestra creación, y su respaldo ante los creyente a Dios era que si el existe y fue quien nos creó entonces ¿Quién lo creó? y si es así como lo manifestaba mi pregunta es si el universo nos creó ¿Quién creó al universo?

La experiencia y el tiempo son los que ponen a prueba nuestros conocimientos e hipótesis sobre la vida y son estos los que nos permiten cambiar de opinión. Cuando somos pequeños creemos en todo lo que vemos y en ciertas ocasiones no creemos en lo más importante, y cuando llegamos a ser jóvenes la mayoría creemos que el mundo y Dios son malos porque llegamos en una etapa de la vida que quizás se porta de manera cruel con nosotros pero cuando ya Samos adultos, pensamos diferente y la experiencia nos enseñó que nada es tan malo como creíamos. Sin embargo hay casos en el que por más de tener nuevas experiencias seguimos con la misma postura desde pequeños. Para finalizar una solución consiste en la idea de que no es necesario excluir todas las posibilidades imaginables de error. Si nada habla de modo objetivo en favor de un engaño global, el conocimiento sobre el mundo exterior es posible.

01 August 2022
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