Impacto del Movimiento Artístico Llamado Renacimiento en el Arte

Introducción

Para apreciar los cambios que tuvieron lugar entre estas dos épocas respecto al arte, comenzaremos conociendo el arte románico, a partir del tímpano de la Iglesia Sainte Foy autory más tarde el arte renacentista, representado por el Cristo sostenido por un ángel, de Antonello. La escultura románica se encuentra plasmada en la entrada de la iglesia Sainte Foy, para así recordar a los creyentes la resurrección de Cristo y el Juicio Final, estos unidos al mensaje de pentecostés eran los temas más populares de los tímpanos románicos no solo de este. El tímpano es el área entre el dintel de la puerta principal y el arco superior. 

Desarrollo

El porqué de esta localización para la escultura, nos la explica Honorio de Autun en su conocido libro Gemma animae, cuando se refería a las funciones que desempeñaban las esculturas en los tímpanos de las iglesias: “se realizan por tres razones; en primer lugar, para que sean leídas por los laicos; en segundo lugar, para que el edificio se adorne con esas decoraciones; y en tercer lugar, como un recuerdo de la vida de nuestros predecesores.” H. Autum. En aquella época ningún creyente escapaba a los temores de la condenación y esto llevaba a la peregrinación, tras la cual los peregrinos esperaban una recompensa del cielo. 

Todos estos factores contribuyeron de muchas maneras a la moral general y a la prosperidad de los monasterios. El estado de conservación de la obra románica nos muestra fragmentos supervivientes de color, los cuales nos dan una idea sobre el colorido original de la piedra, algo que, aunque nos resulte raro era una práctica común entonces. La organización de los tímpanos solía mostrar en el centro a Jesucristo entronizado en la mandorla con la postura de Cristo en el Juicio Final. En la parte derecha de Cristo se encuentra el lado de los elegidos, donde reina la paz y el orden. Aquí aparecen las figuras de la Santa Fe, Fines patrona de la iglesia y a su abad.

Y constructor conduciendo de la mano al envejecido emperador Carlos, ya que la obra siempre solía manifestar los promotores de su realización en forma de escultura también. Sin embargo, a mano izquierda como un espejo de los vicios humanos se describe el castigo de la condena del infierno. En medio de los diablos viciosos en ese mundo de caos, se sitúa Satanás sobre un trono. En la balanza donde se pesan las almas un diablo intenta aprisionar al arcángel miguel, para condenar a más almas, en otra escena un gran monstruo, el Leviatán bíblico, traga insaciable las almas condenadas entre sus maléficas mandíbulas. 

Y entre los condenados también se muestran dos sacerdotes, un obispo que compro su cargo y un abad derrochador, mostrando los castigos a los que se han enfrentado por su mal comportamiento ante Dios. Las duras escenas a las que se les da forma en este tímpano nos acerca al mundo demoniaco de la Fe durante la edad media, cuando la piedad y el temor al castigo equilibraban una balanza entre el bien y el mal. El mensaje de este tímpano, despierta temor y esperanza a todo aquel que lo contemple, miedo al Juicio Final y esperanza por la misericordia de Dios, la intercesión de la Virgen María y la ayuda de los ángeles, los santos y los mártires. 

La imagen de Cristo como el juez es un claro aviso para los infieles, pero su imagen también proporciona la certeza de su victoria ante las fuerzas del mal, transmitiendo el mensaje de que el mundo aún no está perdido. El arte románico, según Maria Ángeles Curros, en su libro El lenguaje de las imágenes románicas, tuvo su origen a partir de las conquistas técnicas realizadas por las escuelas de arte surgidas en el Imperio Romano de Occidente. Puede considerarse una simbiosis de la tradición romana y las aportaciones orientales recibidas a través de Bizancio y de los árabes. Su fecha de inicio fue el primer tercio del siglo XI 

Coincidiendo con la idea generalizada de que el mundo terminaría en el año 1000, el famoso “terror milenario”. Pero al no suceder nunca tal catástrofe, en acción de gracias por ello el orbe se llenó de santuarios. A este sentimiento de gratitud hay que añadir el nacimiento del comercio y la consolidación de una cierta estabilidad política, factores que contribuyeron para la realización de los burgos o ciudades medievales y para la construcción de las iglesias románicas. Este estilo artístico tiene uniformidad en toda Europa que sin duda se debe a la influencia de las órdenes monásticas. 

La reforma de los benedictinos contribuye poderosamente a la unificación de la vida. La reforma benedictina tiene su origen en el monasterio de Cluny a principios del siglo X; su regla acabará imponiéndose a casi un millar de abadías diseminadas por todo Occidente, lo que facilita la difusión de este nuevo estilo. En este estilo encontramos elementos decorativos; vegetales (hojas de palma, vid, flores, roleos), geométricos (ajedrezado, canecillos, zigzag, festón.), anomalísticos (león, bichas arpías, sirruk demonios) y Humanos (personajes bíblicos-históricos, narraciones del Antiguo y Nuevo Testamento, dogmas).

Todo ello nos muestra el mundo simbólico religioso, el mundo profundamente creyente y teocéntrico de la Europa medieval cuyo mensaje tenemos que desempeñar. El mérito del escultor románico, es haber llevado esta escultura menuda a formar parte integrante del templo, dándole unas proporciones monumentales. La pintura renacentista, expresada en la obra de “Cristo muerto sostenido por un ángel” que tiene como autor al pintor italiano Antonello da Messina. El cual plasma en su obra todas las técnicas aprendidas de las influencias flamencas, que le permitían realizar estas pinturas en óleo y temple sobre tabla, nunca antes conocidas en el mundo del arte. 

En concreto esta obra fue pintada hacia 1475-76. Esta pintura nos muestra delante de un paisaje iluminado, de verdes prados y árboles de copas redondas, un ángel lloroso sostiene a Cristo muerto. Las figuras son proporcionadas, como característica principal de la pintura renacentista, a diferencia de la románica que no seguía la proporcionalidad. En esta obra Cristo está representado de manera proporcionada, siguiendo la anatomía clásica. El cuerpo está desnudo, cubierto por el paño de pudor y se ve la herida del costado, de la que sale un rastro de sangre. En la mano izquierda se ve la herida del clavo. 

Conclusión

No hay expresión de dolor en el rostro de Cristo, sino serenidad; pero sí en el del ángel que lo sostiene, marcado su rostro infantil en una ligera expresión de llanto. Esta dramática imagen del primer plano choca con el paisaje tranquilo del fondo. En el manso paisaje se observan olivos verdes en segundo plano; pero, en contraste con este árbol, se distinguen calaveras y algún tronco seco erguido que contrastan con el verde de sus alrededores y la ciudad al fondo. Este es un claro simbolismo que representa o alude al monte Calvario (del latín, o Gólgota en arameo y Κρανιου Τοπος en griego, cuyo significado es siempre calavera).

17 August 2021
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