Amenaza de las Maquinas como Reemplazo a los Humanos en el Campo Laboral

Introducción

El miedo no es nuevo pero parece más real que nunca. ¿Los robots dejarán a los humanos sin empleo o se convertirán en su ayuda? ¿Quiénes son los más afectados? ¿Cómo alistarse mejor para el mercado laboral de futuro que está cada vez más cerca?

Nadie tiene aún las respuestas claras a estas preguntas, pero lo que sí se sabe es que en cuestión de pocos años asistiremos a una transformación profunda de la producción de bienes y servicios que impactará de lleno en los trabajadores y en las economías de toda la tierra.

Desarrollo

En la antigüedad los caballos eran nuestro medio de transporte hasta que se inventó los vehículos a motor, ahí vemos uno de los primeros seres vivos sustituidos por la tecnología. El hombre no es impropio a este problema, un trabajo antes conocido era el de los carteros ahora en las últimas décadas ha desaparecido este oficio siendo reemplazado por las redes sociales. Sera realmente que las maquinas reemplacen a los humanos en trabajos automatizados en los países del primer mundo, pero no en trabajos creativos es por ello que en los siguientes párrafos abarcaremos como las maquinas han quitado puestos de trabajo a un sector, pero ha dado oportunidades a otros grupos, surgiendo nuevos trabajos para el desarrollo de la tecnología en la historia.

Andrés Faiña, investigador de robótica de la Universidad de Copenhague afirmó en el Congreso Internacional en Aplicaciones de la Inteligencia Artificial, realizado por la Universidad Nacional, que “todavía debemos avanzar en garantizar en que los robots sean capaces de realizar sus funciones de manera fiable”.

Aunque los robots y la inteligencia artificial se hayan introducido en áreas como las finanzas, la salud y la automatización de diversos procesos industriales, especialistas coinciden en que aún falta mucho para llegar a modelar bien nuestra realidad.

Este año, la Unesco publicó un documento titulado: ‘Inteligencia artificial, promesas y amenazas’. Allí, un aparte del libro está dedicado a los líos éticos que conllevan la inteligencia artificial y su aplicación en robots.

“Con la inteligencia artificial no solo la mayoría de las dimensiones de la inteligencia –salvo tal vez el humor- son objeto de análisis y de reconstrucciones racionales con ordenadores, sino que además las máquinas superan nuestras facultades cognitiva en la mayoría de los terrenos, lo cual despierta temores de riesgos de carácter ético”, dice el estudio.

Estos riesgos, según la Unesco, son de tres órdenes: “la escasez de trabajo, que sería ejecutado por máquinas en lugar de seres humanos; las consecuencias para la autonomía del individuo, en especial para su libertad y su seguridad; y la superación del género humano, que sería sustituido por máquinas cada vez más inteligentes”.

Sin embargo, el informe plantea una gran pregunta: ¿Se volverán las máquinas más inteligentes que los seres humanos? No, afirma el documento y asevera que se trata de un mito alimentado por la ciencia ficción.

En cuanto al trabajo y a la mano de obra que podrían llegar a reemplazar las máquinas, Ricardo Ramírez, líder del grupo de investigación de plataformas robóticas de la Universidad Nacional, explica que el ser humano tiene gran cantidad de habilidades y capacidades que la tecnología de los robots aún no pueden imitar.

Según Francisco Díaz-Andreu (2019) nos manifiesta lo siguiente:

Seamos realistas, la robotización (o digitalización como ahora también se le denomina) va a eliminar puestos de trabajo. En este caso no se dan las circunstancias excepcionales que exige la ley, pero en otros casos sí que se darán. Además la destrucción de empleo se dará no sólo y principalmente por los despidos, sino porque las empresas, o unidades dentro de las empresas, se crearán ya con la automatización incorporada, con lo cual requerirán menos trabajadores desde el principio.

Díaz nos evidencia lo que en un par de décadas va a ser una cruda realidad para los trabajadores, la automatización ha llegado al punto de desplazar la mano de obra humana. El caso con mayor número de despidos se dios en China alrededor de 1500 trabajadores fueron reemplazados por maquinas por la empresa Changying Precision Technology esto conlleva que será más difícil conseguir trabajo y que la desigualdad aumentara debido a la automatización.

Según Deloitte (2015) un estudio reciente que publica The Guardian sobre las oportunidades que ha dado la tecnología nos comenta:

“Si hay más máquinas, habrá más programadores y más ingenieros, pero también han detectado un aumento de puestos de trabajo en otros sectores, como en el creativo, de ocio o en él”.

En estas líneas evidencia que han surgidos nuevas ramas de trabajo en el rubro de la creatividad, esto nos evidencia que las maquinas no están aptas para poder realizar operaciones donde les demande esfuerzo cognitivo superior por el cual es ser humano es capaz de realizarlas con facilidad.

El jueves 31 de mayo pasado, durante la edición 2018 “El Aleph. Festival de Arte y Ciencia” se presentó, en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), el encuentro New Creativity donde Carlos Gershenson presentó la ponencia Inteligencia artificial: pasado, presente y futuro revisando algunos argumentos ante esta inquietud.

Gershenson, responsable del programa Inteligencia computacional y modelación matemática del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) e investigador del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas de La Universidad Nacional Autónoma de México ,comenzó su presentación revisando el significado del término inteligencia artificial (IA), acuñado en 1956 por John McCarthy y otros científicos contemporáneos, “para empezar a estudiar cómo se puede imitar la lógica humana en computadoras”.

La inteligencia artificial fue precisada por McCarthy como la ciencia y la ingeniería de inventar máquinas inteligentes, especialmente programas de computación inteligentes. Para Gershenson, sin embargo, es importante comenzar por definir qué tanto un comportamiento humano es “inteligente” y qué tanto un comportamiento no humano podría considerarse así.

Sobre la posibilidad de que las máquinas puedan reemplazar al ser humano, Gershenson, doctor en diseño y control de sistemas auto-organizantes por la Vrije Universiteit Brussel, aseguró que, a pesar de que las máquinas han derrotado al hombre en distintas disciplinas desde hace mucho tiempo, por ejemplo en el ajedrez, nos encontramos lejos de que una máquina pueda reemplazar a un humano.

Uno de los primeros argumentos a esta aseveración es que la inteligencia artificial existente se desarrolla ad hoc a un propósito, “por dominios”, lo cual implica, por ejemplo, que “existen autos autónomos, pero un auto autónomo no puede manejar una moto”. Esto significa que para que el ser humano sea reemplazado, se necesitarían una infinidad de máquinas con distintas habilidades, y no sólo una.

Además, las funciones que realizan las máquinas resultan complementarias a las que realizan los seres humanos, por lo que no es apropiado verlas como en competencia: “es como si en un proceso evolutivo pensáramos que hay una competencia entre peces y mamíferos (…) en general podemos coexistir”, explicó.

El investigador señaló que otra limitante a que las máquinas pudieran sustituir al ser humano al volverse receptoras de una mente humana –como hace Johnny Depp en la película Transcendence— es que “conocemos muy poco sobre el cerebro”, lo cual descarta la posibilidad de “descargar una mente sobre algo que no sea un cuerpo (humano)” reduciendo las posibilidades de que una máquina cuente con una “mente” propia que le permita pensar como lo hace el humano.

Stuart Armstrong, futurólogo de la universidad de Oxford (2017), estima que:

Las incertidumbres sobre el desarrollo de la inteligencia artificial son extremas. El problema es que es extremadamente difícil programar objetivos compatibles con la dignidad o incluso con la supervivencia de la Humanidad. Habría que programar casi todos los valores humanos perfectamente en el ordenador para evitar que la inteligencia artificial no interprete ‘erradicar la enfermedad’ como ‘matar a todo el mundo’ o ‘mantener a los humanos sanos y salvos y contentos’ como ‘enterrar a todo el mundo en un búnker con heroína.

Gershenson destacó que en el contexto actual confiar la toma de decisiones en los dispositivos móviles dirigidos por algoritmos impacta en la sociedad de dos formas: por un lado, se cree que se toman mejores decisiones por la capacidad que tienen las máquinas para procesar grandes cantidades de datos, pero por el otro, se disminuye la diversidad en las decisiones tomadas. Además, otros elementos como la cultura y el entorno en que una persona se desarrolla también establecen importantes diferencias con las máquinas.

La inteligencia artificial es un asunto complejo porque más allá de si una máquina puede reemplazar en tareas específicas a un humano, situación que se ha visto ya al menos en ciertas industrias, la inteligencia artificial implicaría el uso de dispositivos (máquinas) capaces de percibir su entorno y llevar a cabo acciones basadas en decisiones basadas en procesos cognitivos similares a los que desarrolla el ser humano.

Durante su ponencia, el especialista en sistemas auto-organizantes también contempló la perspectiva ética donde, por ejemplo, si una máquina cobra la relevancia de un humano, cabría la posibilidad de que éstas demanden también “derechos”.

José Negrete Martínez, considerado precursor de la IA en México, aseguraba que al tratar de construir sistemas artificiales que imitaran la mente humana sería posible comprender mejor cómo funciona.

A este respecto, Gershenson (2017) consideró que:

“La inteligencia artificial no sólo sirve para construir, sino también para tratar de entendernos a nosotros mismos”.

Conclusión

En conclusión, si bien las maquinas nos han reemplazados en trabajos automatizados donde se realicen repetitivamente para poder mejorar su productividad de la empresa, pero no en trabajos creativos, pasaran miles de años en que las maquinas pueda realizar operaciones creativas por lo tanto hay que adaptarnos a este boom tecnológico mediante el desarrollo de nuestras capacidades cognitivas superiores (creatividad , imaginación , toma de decisiones , etc.) y esto a la vez lo lograremos mediante el estudio continuo para estar a la par con la tecnología , ya que si no lo hacemos seremos reemplazados por maquinas en los trabajos donde se realicen procesos automatizados sin mayor esfuerzo cognitivo. Al final las máquinas que creamos aumentaran nuestras capacidades, es decir a un largo periodo estaremos desarrollando una simbiosis entre máquina y hombre.   

27 April 2022
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